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Kiss, un monstruo que pisó fuerte en River

En un recital que se concentró principalmente en las canciones de su último disco, la banda de Gene Simmons y Paul Stanley recorrió además sus clásicos. Show explosivo y ‘aéreo’.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Kiss volvió a realizar un show en la Argentina en lo que fue su 4ta visita al país desde que piso tierras porteñas por 1ra vez, allá por 1994. 

En aquella ocasión, la banda de Gene Simmons y Paul Stanley lucían en sus rostros nada más que sus facciones originales, un poco afectadas por el correr de los años. 
 
Habían comenzado a principios de los 70 caracterizados con distintos personajes gracias al maquillaje. Así recorrieron lo que quedaba de la década, cosechando gran éxito. 
 
Con los 80, las máscaras se fueron y su música, hard rock, se modernizó. En 1996 la formación original del grupo, que incluye al guitarrista Ace Frehley y al baterista Peter Criss, se reunió y con esa vuelta el maquillaje resurgió. 
 
16 años después Criss y Frehley ya no están, pero el maquillaje sí. Y con Eric Singer en la batería (que ya había estado en la banda entre 1992 y 1996) y Tommy Thyer en la guitarra líder, Kiss volvió a la Argentina con show explosivo y 'aéreo'.
 
Explosivo, por la tonelada de fuegos artificiales que se desplegaron a lo largo de noche de este miércoles 7/11. Y 'aéreo' por las distintas variantes que se utilizaron para que los músicos despegaran del escenario montado en el estadio de River Plate al que concurrieron aproximadamente 50.000 personas. 
 
Pautado para las 21:30, el concierto comenzó más cerca de las 22:00, con 'Detroit Rock City', uno de los más grandes clásicos del grupo. Para la entrada triunfal los músicos utilizaron una plataforma que los descendía desde la parte de arriba del escenario mientras comenzaban los 1ros acordes. La fórmula ya fue utilizada en la década del 70. 
 
'Shout it out loud' le seguía ante un público eufórico. El sonido mejoraba de acuerdo al lugar en el estadio. Pero hubo consenso entre los asistentes en que este concierto sonó mejor que el anterior, en 2008. 
 

I love it loud
 
El recital se iba a concentrar principalmente en la presentación de 'Monster', el último disco del grupo que se acaba de editar en la Argentina. De allí sonaron 'Hell or Halleujah', 'Wall of sound', 'For the love of rock and rock', con Singer en la voz, 'Long way down' y 'Out of this world'. 
 
En ésta última Thyer tomó la posta como vocalista y luego compartió con el baterista su propio momento, donde mostraron sus habilidades musicales, con fantasía incluida (la guitarra de Thyer disparaba y Singer le dio a un reflector con una bazooka). Otra vez las plataformas elevaron a los músicos. 
 
Otras canciones que sonaron fueron 'Hotter than hell', donde Simmons escupió fuego, como reza la tradición; 'I love it loud' y 'War Machine' mostraron las limitaciones vocales del 'dueño' de la banda, famoso por su lengua que tantas leyendas inspiró. No fue la mejor noche de Simmons, a quien se le notaron los 63 años con los que cuenta. Por momentos dejaba de cantar y se lo notó bastante cansado. 
 
La contracara, al menos en lo físico, fue Paul Stanley, quien con unos poquitos años menos se metió, como de costumbre en el bolsillo al público, revalidando ese título de gran frontman que se ganó en su trayectoria. Paul hizo cantar al público 'Guantanamera' y 'Cielito lindo'. Claro que Stanley tampoco pudo escapar al desgaste que exhibió su voz. 
 
Y si se trata tradiciones y rituales, cuando el show cumplía cerca de una hora, las luces se apagaron y Gene Simmons apareció con una estela verde. El preludio de su momento. Un demoníaco solo de bajo, sangre que fluye desde su boca, y sí, Gene pudo volar hasta la parte más alta del escenario desde donde cantó como pudo 'God of thunder'. Era una revancha: se había quedado a mitad de camino en la presentación de 2008. Pero no se iba a salvar. En el final del concierto, Simmons quedó atrapado en una de las tarimas a varios metros de altura. 
 

Gene Simmons: Sangre, vuelo y God of Thunder

Stanley, como el resto, también iba a jugar con la altura, y se transportó en una tirolesa desde el escenario hasta una tarima que estaba ubicada en el medio del campo. Allí interpretó otro clásico inmortal: 'Love Gun'. 
 
Se acercaba el final y comenzó a girar una bola de espejos, de esas de los boliches Disco. Reflejaba una  luz violeta mientras Paul entonaba las 1ras estrofas de 'Black Diamond'. Luego le pasaba la posta a Eric Singer, que con su voz ocupó que le históricamente le correspondía a Peter Criss. 
 
La ochentera 'Lick it up' dio inicio a los bises, y sería la única pieza de la etapa 'sin maquillaje'. La placa homónima fue la 1ra de la era 'desenmascarada' del grupo que comenzó en 1983.
 
Infaltable, 'I was made for lovin' you' debe ser el tema favorito de los 'kisseros' argentinos, y cuando comenzó, más de uno se debe haber acordado de 'La Mona' Giménez en la publicidad de una famosa cerveza.
 
El cierre fue a toda ‘fiesta’ con ‘Rock and roll all night’, con una lluvia de papelitos que se esparció por buena parte del campo. Fin del show. Acto seguido se desplegó un largo set de fuergos artificiales que durante varios minutos iluminaron el estadio de River y a los miles de asistentes a la jornada rockera.

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