El 30 de diciembre de 2004, un incendio provocado por el disparo de un artefacto de pirotecnia causó la muerte, en su mayoría por asfixia, de 194 personas que habían asistido al recital del grupo Callejeros.
La tragedia le costó el cargo al entonces jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, quien fue destituido en marzo de 2006 en un juicio político que tramitó la Legislatura porteña.
Cuatro años y ocho meses después, el Tribunal Oral Criminal 24 instruyó un juicio oral que condenó a 20 años de prisión –aunque permanece en libertad hasta que la pena quede firme– al gerenciador del boliche, Omar Chabán.
El fallo del tribunal exculpó, en cambio, a los músicos, una situación que provocó malestar entre los familiares de las víctimas, quienes consideraron que Callejeros tomó parte de la organización del concierto junto a Chabán.
En tanto, las ex funcionarias del gobierno porteño Fabiana Fiszbin y Ana María Fernández fueron condenadas a 2 años de prisión y a 4 de inhabilitación por incumplimiento de los deberes de funcionario público.