"La semana última, hicimos un tercer congreso provincial, donde nos juntamos vecinos de 28 municipios para que nos reciba la presidente de la Nación o el gobernador de la provincia de Buenos Aires porque esto (por la inseguridad) es un cáncer que se está ramificando y nos está matando a todos. Somos animales de caza de los delincuentes", dijo el vecino Hugo Salinas.
Al criticar a Gutiérrez, Salinas enfatizó: "Venimos realizando asambleas desde hace ocho meses y nunca nos recibió porque nos dice que hacemos partidismo". "(Los funcionarios) tienen que tener en cuenta que no venimos a destituir a ningún gobierno: tenemos mucho miedo", dijo en diálogo con un canal de cable al defender la construcción del muro, de 18 metros de largo y 2,5 metros de alto, y agregó: "No pusimos esto haciendo discriminación".
El habitante del céntrico barrio Villa Argentina argumentó que, "del otro lado" del paredón, "no hay una villa (de emergencia), no hay nada, sólo vías por las que pasa el ferrocarril".
"Lo hicimos (al muro) porque estamos cansados de que nos roben y que ése sea el mecanismo de escape", adujo Salinas, habitante de una de las casas situada a una cuadra y media del Parque Cervecero.
Confirmó luego que la construcción del paredón fue costeada por los 20 habitantes de la cuadra de la calle Matienzo que finalizaba frente a un alambrado por el cual entraban y salían delincuentes, mientras ratificó que cada uno de los vecinos aportó 500 pesos para adquirir material y levantarlo.
El 8 de junio último, el profesor de Educación Física Matías Blanco, de 24 años, fue asesinado de un balazo en la cabeza en un intento de robo cuando arribaba a la casa de su novia, situada en el barrio Parque Calchaquí, a pocas cuadras del lugar.
Otro episodio con una víctima mortal en ese partido del sur del Gran Buenos Aires ocurrió hace una semana en la localidad de San Francisco Solano, cuando mataron al empleado de seguridad privada José Luis Sánchez, de 40 años, en momentos en que procuraba evitar un asalto.