El gobierno de USA hace años insiste en la presencia de células terroristas en Ciudad del Este, en la zona denominada la 'Triple Frontera' (Brasil, Argentina y Paraguay). Un grupo de parlamentarios estadounidenses, al visitar esa ciudad paraguaya esta semana, alegó que el propósito de la misión es el de "comprender mejor los desafíos del crimen transnacional que Occidente enfrenta".
Maniobras brasileras
A lo largo de esta semana, el gobierno brasileño decidió enviar un contingente de unos 9.000 militares - equipados con helicópteros de combate, lanchas patrulleras, aviones de combate y blindados - a la Triple Frontera, en la Operación Ágata 5. El movimiento de tropas tendrá una duración de 30 días.
"Es una operación de frontera que tiene como objetivo, sobretodo, la represión del crimen", dijo el Ministro de Defensa, Celso Amorim. La Armada envió cerca de 30 embarcaciones a los ríos de la Cuenca del Plata, entre ellos tres buques de guerra y un buque hospital.
La Fuerza Aérea Brasilera (FAB) participa de la operación con los escuadrones de caza F5 y Super Tucano, además de aviones-radar y vehículos aéreos no tripulados. El ejército movilizó infantería Urutu y Cascavel de tres divisiones. Las tres Fuerzas usan además helicópteros Black Hawk y Pantera, para transporte de tropas y misiones de ataque.
La operación tendrá además el apoyo de 30 agencias gubernamentales, entre ellas la Policía Federal, que elevarán el efectivo toral a cerca de 10.000 hombres. El general Carlos Bolívar Goellner, comandante militar del Sur, dijo que el área crítica de patrullaje es entre las ciudades de Foz de Iguazu, en Paraná, y Corumbá, en Mato Grosso do Sul, donde se da la mayor incidencia de tráfico de tráfico de drogas y contrabando.
La orden de ejecución de la Operación Ágata 5 a Amorin partió de Dilma Rousseff.
La acción tiene el objetivo de reforzar la presencia del Estado en la frontera con la Cuenca del Plata - dijo Goellner. Según él, las fronteras serán fuertemente guarnecidas y, como consecuencia, el tráfico de drogas y el contrabando deben ser "asfixiados".
Para Samuel Alves Soares, profesor de la Universidad Estatal Paulista (Unesp) y presidente de la Asociación Brasilera de Estudios de Defensa (Abed), la decisión de ampliar el número de hombres armados en la región de la frontera puede ser entendida como un mensaje de disposición a aumentar la fuerza brasilera.