Alejandra Bonafini está citada para mañana a declaración indagatoria en la causa en que se investiga si en la Fundación Madres de Plaza de Mayo funcionó una asociación ilícita, cuyo jefe supuestamente era su apoderado, Sergio Schoklender, que habría desviado 280 millones de pesos de dinero público destinado a viviendas sociales.
La hija de la titular de la Asociación sostuvo que hasta 2010 “nunca” tuvo un cargo en la Fundación y aseguró que “desconocía qué se hacía dentro” de la entidad.
En cuanto a la imputación de que habría vendido una propiedad a su nombre en la ciudad de La Plata a la firma Meldorek S.A, cuyo titular era Schoklender, indicó que a ella la llamó la secretaria de aquel interesándose por el inmueble pero dijo desconocer en ese momento la relación con el apoderado de la Fundación.
En tanto, desde esta mañana Schoklender declara ante Oyarbide.
Justo en su cumpleaños 54 y en el 31 aniversario de perpetrar doble parricidio, Sergio Schoklender declaraba hoy ante el juez federal en la causa en que está acusado de supuesto jefe de una "asociación ilícita".
A las 10.55 horas el ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, que cumple prisión preventiva en el penal de Ezeiza, ingresó al juzgado federal número 5 con las muñecas esposadas a la espalda y vistiendo chaleco antibalas, en medio de una fuerte custodia de agentes penitenciarios.
La defensora oficial Perla Martínez de Buck adelantó que Schoklender va a declarar en esta oportunidad y se extendería durante varias horas, ya que en la primera indagatoria, el martes 15, se negó a hacerlo a pesar de que había pasado los últimos doce meses pidiendo al juez Oyarbide que lo llamara a este acto de defensa.
El ex apoderado de la Fundación quedó detenido en aquella oportunidad y a las pocas horas también fueron apresados su hermano Pablo Schoklender y el contador Alejandro Gotkin, acusados de ser los organizadores de la asociación ilícita y también alojados en la cárcel de Ezeiza.
La acusación es por el desvío de fondos que el Gobierno le dio a la Fundación para construir viviendas sociales pero que habrían sido destinados a otros fines, como compra de propiedades, yates y autos, mediante empresas que manejaban los imputados.
Su hermano, Pablo Schoklender, declaró la semana pasada -volverá a hacerlo el miércoles de la semana que viene- y dijo que Hebe de Bonafini tomaba las decisiones en la Fundación, al mismo tiempo que negó los cargos y no acusó a su hermano, con quien está enfrentado.
Por su parte, Gotkin, presidente de las empresas Antártica Argentina SA y Meldorek SA, a través de las que se habría hecho el desvío, dijo que él acataba las órdenes que le daba Sergio Schoklender sobre los depósitos y retiros de dinero.
Para mañana, además de Alejandra Bonafini, está citada a declaración indagatoria Patricia Alonso, ex directora administrativa de la Fundación (a las 11).