La firma había sido cerrada y privatizada en el gobierno de Carlos Menem en 1995 y desde ese año hasta marzo de 2009 perteneció de manera concesionada a la compañía Lockheed Martin Aircraft Argentina SA (LMAASA), filial de Lockheed Martin Corporation.
Esa empresa la iba a operar por 25 años, aunque podía renovar el contrato por dos períodos de 10 años, pero Cristina Fernández decidió en 2009 reestatizar la fábrica y rebautizarla con el nombre actual. Heredera de la Fábrica Militar de Aviones (FMA), la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) fue recuperada para el Estado y puesta a punto por el gobierno cristinista para diseñar, fabricar, modernizar y mantener aeronaves civiles y militares, y construir aeropartes.
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Vengo a hacer un acto de reparación, el de comprometer a continuar el trabajo de poner en marcha este verdadero bastión de la Córdoba industrial", dijo la Presidente por aquellos días de 2009 cuando reinauguraba la planta ubicada en la localidad de Río Tercero (
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Pero ahora la fábrica no está "en marcha" ya que los trabajadores denuncian que la firma estatal sufre la "paralización productiva", pese a las promesas del Gobierno nacional de confeccionar al menos 10 aviones Pampa por año, comenzando en 2012 y hasta 2015. Morselli aseguró este viernes que "el único cliente que tenemos es la Fuerza Aérea, tengo que decir la verdad y sólo se hace el mantenimiento. Es más, el último Hércules -del Estado nacional- lo enviaron a Air Chile cuando acá están todos los técnicos".
"A la fecha no hay nada, son todos grandes discursos. El avión para fumigación que se anunció con bombos y platillos, fue un ensamblaje, eso es nada con el potencial que puede tener la fábrica. Sólo se ensambló, pero es un trabajo que no es fabricación", aseguró el dirigente en declaraciones a Cadena 3. Estas declaraciones fueron formuladas por Morselli en el marco de un plan de lucha en reclamo de una recomposición salarial: "Habíamos llegado a un acuerdo por una suma fija pero no se hizo efectivo con el sueldo de abril", manifestó.
Por otro lado, el secretario adjunto de APTA denunció el desmantelamiento de secciones donde se ensamblaba el avión Pampa. "La línea de fabricación en el hangar 90 tenía dos líneas donde se hacía el Pampa. En 2011 sólo quedó una de esas líneas y hoy prácticamente no queda nada. En esa sección de montaje se arman las chapas para hacer aviones, todo eso está desmantelado porque hay una falta de inversión, de logística y de planeamiento", consideró Morselli.
Y añadió: "Los discursos que se formulan son por demás muy lindos, los apoyamos, pero es un poco raro que se siga haciendo ingresar gente. En el último año ingresaron casi 200 personas, parte de mano de obra directa y mano de obra indirecta que no toca ni un avión. Eso es gravísimo".
Por otro lado se encuentra el conflicto salarial. Los trabajadores reclamaron este jueves frente al Ministerio de Trabajo de la Nación por el incumplimiento de un acta firmada en la cual se cerró un aumento salarial pactado con anterioridad.
Morselli dijo que el pasado 11/4 firmaron un acta salarial en el marco de la paritaria. "Aún no se hizo efectiva esa recomposición", denunció Morselli. No se dieron a conocer las cifras de la suba pactada.