Pérez, para argumentar su postura, sostuvo que la discusión de echar mano a los recursos petroleros “no termina de solucionar los problemas estructurales y financieros que tienen los municipios”.
"La propuesta, que promete avanzar hasta convertirse en proyecto de ley, mantiene en alerta a los departamentos productores (Maipú, Malargüe, Luján, Rivadavia, San Carlos, San Rafael y Tupungato) ya que significaría repartir la torta entre los 18 y recibir menos plata, al menos hasta que se empiece a producir más y las ganancias incrementen.
“Creo que es una expresión de deseo. No se puede decir tan libremente ‘queremos regalías’ porque sino también podríamos decir que se repartan otros impuestos”, recalcó el intendente de Rivadavia, Ricardo Mansur (UCR), para poner un freno a la ambición de algunos de sus colegas. Y aclaró: “No se puede pedir regalías para quitarles a otros.
En Malargüe (primer departamento productor) también se mantienen en alerta ante la posibilidad de que los municipios que no explotan crudo pidan al gobernador, Francisco Pérez, “petróleo para todos”. De hecho, el jefe comunal Juan Antonio Agulles (PJ) se había mostrado entusiasmado con el anuncio de la Presidenta pero sin conocer que los no petroleros irían por las regalías. “Es un tema serio, no se puede especular con todo”, expresaron allegados al malargüino.
En Mendoza se replica lo que ocurre a nivel nacional con provincias que no son productoras de hidrocarburos que pretenden ser accionistas de la YPF estatal. “Sería importante que avancemos en la extensión de las regalías. Soy uno de los que no tiene petróleo y comparado con mis vecinos (San Carlos y Tupungato) hay una gran diferencia económica. Hay que avanzar en un proyecto”, insistió el tunuyanino, Martín Aveiro (PJ).
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En la misma sintonía, el intendente de Lavalle, Roberto Righi (PJ), presionó: “Queremos tener algo mínimo. Lavalle genera alimentos para todo el Gran Mendoza. No concentramos el vino o la fruta entre los productores de alimentos. Hay que compartir y empezar a pensar en un crecimiento armónico”. La misma postura tiene el cacique de San Martín, Jorge Giménez (PJ), cuyo departamento no es productor de hidrocarburos y está volcado al agro. “Yo no tengo la riqueza de San Carlos o San Rafael”, manifestó.
El que tiró la primera piedra, al menos públicamente, fue el intendente de Capital, el radical Víctor Fayad, quien pidió la modificación de la ley de regalías y la distribución equitativa de las riquezas provinciales.
Con estas frases, poco a poco el planteo de los departamentos no petroleros va levantando vuelo. Fue el intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham, el que advirtió que la estatización de YPF “puede cambiar el panorama” y empezó a hacer lobby para convencer a sus colegas de avanzar en el pedido de extensión de las regalías petroleras.
“El petróleo es de los mendocinos”, argumenta. Por lo pronto, ya le expuso la idea a Pérez. “El plan no es sacarles regalías a los que actualmente las perciben sino coparticiparlas entre todos”, adelantó el presidente del Concejo Deliberante guaymallino, Luis Lobos, quien reemplazó a Abraham durante su gira por Asia y EEUU con el mandatario provincial.
En el entorno del godoicruceño Alfredo Cornejo, presidente del radicalismo local, advirtieron que “la posición de los no petroleros es razonable pero la situación va a implicar la quita de regalías entre sí y esto va a generar conflictividad con los departamentos petroleros”.
Incluso, legisladores del riñón de Cornejo aseguraron que en la Legislatura ya existe el consenso para modificar la Ley de Regalías y motorizar el reparto entre todos los municipios."