La mina es explotada actualmente por la empresa sudafricana AngloGold Ashanti (92,5% de la licencia) junto a la estatal santacruceña Fomicruz que tiene una participación del 7,5 por ciento.
Recientemente un obrero falleció tras un derrumbe que se produjo, según denunciaron, por fallas en la seguridad.
Por otro lado, la empresa AngloGold Ashanti fue acusada de realizar "espionaje". Según publicó el sitio OpiSantaCruz.com, la empresa realizó un “Mapa de Conflictos Mineros”, que reuniría información sobre organizaciones sociales, gubernamentales y medios de comunicación, para establecer quiénes son “amigables” con la minería y quien no. La empresa, por su parte, desmintió estar detrás de dicha iniciativa.
La empresa informó que durante el 2012 tiene planificado invertir US$66,5 millones de dólares en el emprendimiento de los cuales 16 millones estarán destinados a equipos y desarrollo de mina subterránea.
Justamente en operaciones de mina subterránea en enero falleció en un accidente el minero Marcos Apaza.
La empresa añadió que a raíz de la incorporación de reservas comprobadas y probables por 2 millones de onzas de oro y 50 millones de onzas de plata, se alargó la vida útil del yacimiento hasta el 2023 por esos descubrimientos y el inicio de la explotación de roca de baja concentración de metales.