La entrada intempestiva en el caso del agente gubernamental Emerson Hauser (Sam Neill), y su enigmática asistente, Lucy Banerjee (Parminder Nagra), vuelve la trama aún más sobrenatural: ellos saben que los reclusos no sólo están de vuelta, sino que buscan saldar cuentas pendientes que tienen que ver con su estadía en el penal, cometiendo nuevos hechos criminales que están encadenados a un plan mucho más grande y oscuro, que habrá que descubrir. Y Hauser no sólo es el más interesado en aclararlo sino también quien tiene las claves para hacerlo. “¿Usted esperaba esto?”, le pregunta en un momento la detective Madsen, y Hauser –interpretado por Neill con una mezcla exacta de malevolencia y firmeza de carácter– le contesta: “Hace mucho, mucho tiempo.” Todos estarán tocados por la experiencia. La detective Madsen, que tiene una historia cercana a la penitenciaria (su abuelo y su tío fueron guardiacárceles de la prisión), y también Soto, el típico nerd que entra por accidente en la acción pero comprende que se está escribiendo una nueva historia.
Con el mismo recurso que Lost, la serie estará vertebrada por flashbacks que llevan la historia de los ’60 a la actualidad, misterios a resolver, una trama principal medio escondida, la punzante música de Michael Gia-cchino y el misterio como resorte argumental. Además del protagonismo de la isla. 100% Abrams.
La serie tuvo un más que notable arranque en su estreno en USA. Las dos horas de' premiere' emitidas hace una semana atrás, fue vista por nada menos que 10 millones de espectadores, la mejor performance de una serie desde el lanzamiento de 'Human Target' en 2010.
'Alcatraz', protagonizada por Sam Neill, Sarah Jones y Jorge García, logró un aumento del 38% con respecto a 'The Chicago Code', otra de las series de Fox, y aunque no ha logrado liderar la parrilla, de momento está empatada con la serie de ABC 'Revenge' como los nuevos dramas de mayor calado en la televisión norteamericana.
Según explica la propia productora ejecutiva de la serie, Jennifer Johnson, "estos tipos son lo peor de lo peor, y el equipo tiene pocas posibilidades de atraparlos porque esencialmente no existen. Al contrario que otros criminales, no tienen ex novias a las que interrogar o tarjetas de crédito que rastrear".
Para Abrams la ventaja de esta serie que es muchos de los nuevos espectadores podrán incorporarse en cualquier momento, y será más fácil de seguir que otras como 'Lost' o 'Fringe'. Por eso confía en que su estreno sea solo el principio de más audiencias millonarias.