Enarsa se mete sin licitación en la mayor obra energética de Ecuador solo por la 'integración'
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La asociación entre la estatal argentina Enarsa y el Estado de Ecuador levantó un sin número de denuncias y sospechas acerca de por qué el gobierno de Rafael Correa adjudicó la obra pública de mayor costo en la historia de su país, la central hidroeléctrica Coca-Codo-Sinclair, sin licitación previa.
El asambleísta León Roldós ha expuesto un serio cuestionamiento a la selección de la empresa argentina para asociarse a Termopichincha, sin que hayan mediado para esa selección concurso, ni licitación alguna.
Roldós no solo objetó la selección a dedo, sino la falta de experiencia de Enarsa para este tipo de obra y el hecho de que se anunciara que participarán en la construcción empresas privadas argentinas, según el asambleísta, de también cuestionados antecedentes.
Los motivos que ofrece el Estado ecuatoriano en cuanto a la elección de Enarsa responden a la necesidad de establecer la integración entre los países
El presidente del Fondo de Solidaridad (FS), Jorge Glass, defendió la sociedad y dijo "vamos a desarrollar acuerdos de Gobierno a Gobierno con Venezuela, con Enarsa y otros para concretar una verdadera integración entre países". El funcionario, además, precisó en alusión a la denuncia del asambleísta León Roldós de que la obra se habría dado a 3 firmas argentinas privadas lideradas por Enarsa. Acotó que se efectuará una licitación en los próximos 30 días.
Pero esta versión es desmentida por el ministro de Electrificación, Alecksey Mosquera, que consideró que no era necesaria la licitación, pues "es un tema de la integración sur- sur". Este argumento modificó el discurso inicial del Consejo Nacional de Electrificación (Conelec), que había anunciado la realización de un concurso. Pero un proceso de ese tipo llevaría, al menos, 2 años y en el Ministerio parece que las cosas van contra el tiempo: prevé poner la primera piedra de la obra el 6 de abril próximo, día del cumpleaños de mandatario Rafael Correa.
El proyecto Coca-Codo-Sinclair reviste la mayor trascendencia para resolver el déficit de energía eléctrica con la generación de 1.500 megawatts, tendrá un presupuesto de US$1.600 millones cuyo 70% lo proporcionará Ecuador.
El acuerdo se selló el 7 de febrero pasado, cuando Mosquera firmó junto al ministro de Planificación Federal Julio de Vido, la constitución de la empresa mixta, en la cual la Argentina participa con 30%, con Enarsa; y Ecuador con el resto, a través de Termopichincha.
Las primeras críticas llegaron cuando medios de prensa argentinos informaron ese mismo día que las constructoras privadas argentinas Corporación América, Cartellone e Impsa, acompañarán a Enarsa en el proyecto Coca Codo Sinclair.
Mosquera descartó ese tema e indicó que para escoger a la constructora se hará una licitación, pues Enarsa solo participa en la gerencia del proyecto. Pero Roldós incluso habla de un acta de asociación entre esas empresas. Corporación América, además, informó que a Termopichincha se sumaron Hidalgo e Hidalgo y Ekron, y se acordó invitar a la brasileña Odebrecht.
