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edición i: A dos años de su creación, Aysa es un agujero negro

La empresa que suministra agua potable y cloacas a más de 7 millones de habitantes de área metropolitana fue estatizada por los Kirchner. Dos años después existe un lamentable vacío informativo que impide evaluar si la gestión de Aysa ha sido mejor o peor que la de Aguas Argentinas. ¿Qué hay dentro del agujero negro?

CIUDAD DE BUENOS AIRES ( edición i) El 21 de marzo de 2006 el presidente Néstor Kirchner rescindió la concesión de Aguas Argentinas, controlada por la francesa Suez. Luego, por medio del Decreto de Necesidad y Urgencia 373/06 creó la empresa estatal Aguas y Saneamientos Argentinos (Aysa).

Luego, dos meses más tarde el Congreso Nacional ratificó por ley la creación de la empresa, cuyo capital accionario es propiedad en un 90% del Estado Nacional (el 10% restante pertenece a los empleados).

Es decir que se están por cumplir dos años de la creación de la empresa que le brinda servicio de agua potable y cloacas a todos los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires y a la gran mayoría del conurbano bonaerense, de un total de 17 distritos.  Nada más y nada menos que 7.469.117 clientes de agua potable y  5.633.376 de cloacas.

¿Cómo funciona Aysa? ¿Brinda un buen servicio? ¿Cuál es la calidad del agua que reciben los habitantes del área metropolitana (recordar que la recisión del contrato de Aguas Argentinas se hizo argumentando que se habían encontrado niveles de contaminación importantes)?

¿Cuál es el presupuesto que maneja? ¿Gana dinero? ¿Pierde dinero? ¿Existen criterios de eficiencia? ¿Existe control de gestión?

A priori, Aysa es un agujero negro, como muchas de las creaciones del kirchnerismo. ¿Es mejor la estatal Aysa que la francesa Aguas Argentinas? No lo sabemos. Simplemente porque no hay información.

edición i se comunicó con el área de prensa de la empresa, habló con Dolores Flores Pirán, quien se comprometió a brindar la información solicitada, pero hasta el momento de cierre de esta nota no se recibió ninguna respuesta.

¿Qué es lo que se sabe?
Se sabe que el presidente de Aysa es Carlos Ben  y que en directorio tiene una silla el sindicalista José Luis Lingeri, pero en la página de la empresa no figura el listado de autoridades.

Se sabe también que, a 23 meses de haberse creado la empresa, que formalmente es una sociedad anónima, no existe un contrato de concesión con el Estado Nacional en donde se especifiquen cosas básicas como, estructura tarifaria, obligaciones inversión y mantenimiento, sanciones, etc.

Se sabe que hasta el momento las obras de inversión importantes de Aysa se han realizado con dinero del presupuesto nacional y no de la empresa. 

Un informe sobre los subsidios entregados durante el año 2007 por Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), consigna que: las empresas públicas recibieron $ 521,8 millones. Dentro de este rubro se incluye a  al Sistema Nacional de Medios Públicos (Canal 7), Agua y Saneamientos Argentinos y la agencia de noticias Télam. ¿Cuánto fue para Aysa? No se especifica.

En la ley de presupuesto Nacional para el período 2008 está previsto, en el artículo 20 que: en la ley de presupuesto Nacional para el período 2008 está previsto: "Autorízase la contratación de las obras denominadas: (…)Planta Potabilizadora de Agua Paraná de las Palmas (AYSA), Planta de Pretratamiento de Líquidos Cloacales (AYSA), y "Construcción del Sistema Cloacal Riachuelo (AYSA)."

El 7 de febrero pasado Cristina Kirchner encabezó, con toda pompa un acto en Casa de Gobierno, acompañada por Julio De Vido, en el cual se abrieron los sobres de la licitación de la planta de líquidos cloacales de Berazategui. El monto $400 millones.

Allí también se supo que la  Planta Potabilizadora de Paraná de las Palmas costaría $ 1.800 millones.
¿Quién controla a Aysa?
Al parecer todos y nadie. Hasta marzo de 2006, el ente de control era el  Etoss (Ente Tripartito de Obras y Servicios Sanitarios). Pero luego se hizo desaparecer el Etoss y se lo desdobló entre el ERAS (Ente Regulador de Agua y Saneamiento) y APLA (Agencia de Planificación).

Con la nueva estructura ERAS se ocupa de las denuncias de los usuarios y de realizar el control de la calidad del servicio.  Pero el ERAS no tiene poder de sancionar a Aysa,  como un fiscal que investiga y denuncia ante la Secretaría de Recursos Hidricos.
Resulta que el secretario de Recursos Hídricos,  Fabián López,  es al mismo tiempo titular de APLA.
Según el sitio web de APLA sus atribuciones son: " organismo encargado de planificar y controlar la ejecución de las obras de expansión del servicio y la coherencia de las acciones incluidas en los Planes Directores de toda índole y los de Operación en general. Coordinación integral de la planificación de las obras de expansión y mejoramiento del servicio, controlar la elaboración de los proyectos, desarrollo de las obras(…)"

Hasta el momento APLA emitió una sola resolución, y no tiene que ver con Aysa sino con nombramientos dentro del organismo.

El ERAS, dirigido por Carlos Vilas, ha sido más activo, emitió 14 resoluciones, pero todas tienen que ver con viejos reclamos de la época de Aguas Argentinas. A su vez, existe un reclamo porque en el antiguo Etoss existía una comisión de usuarios, integrada por representantes de las ONG de consumidores que ejercían una suerte de auditoría. En el actual ERAS existe pero con atribuciones más reducidas. Desde las ONG denuncian que los quieren afuera. En el organismo se defienden diciendo que lo único que hicieron fue cortar un subsidio que recibía cada uno de los repesentantes, a modo de un pseudo sueldo.

Además de estos dos organismos, que a fin de cuentas dependen del ministerio de Planificación Federal y de Julio De Vido, al igual que la empresa, también deben controlar a Aysa la Sigen y la Auditoría General de la Nación.

¿Qué existe en la Auditoria y la Sigen sobre Aysa?
Solo dos informes, ambos sobre el año  2006.  El de la Auditoría (ver ) advierte que no se trata de un trabajo exhaustivo. Pero alerta sobre algunos puntos graves. El primero es la ausencia del contrato de concesión. También remarca que la empresa no había realizado un adecuado inventario de los bienes recibidos de manos del Estado y que deberá devolver en cuanto caduque la concesión.
Luego la AGN remarca:  "La Sociedad ha imputado a resultados del ejercicio aproximadamente $ 46 millones por erogaciones relativas a rehabilitación y/o renovación de bienes afectados al servicio sin un análisis que respalde la razonabilidad de la metodología implantada y su tratamiento contable."

También advierte sobre la dudosa  autorización de beneficios a la planta de personal: "La Sociedad ha registrado un pasivo por $ 2.392.997 en concepto de beneficios económicos otorgados al personal fuera de convenio correspondiente al ejercicio 2006, que no cuenta con evidencias que documenten su instrumentación y aprobación." ¿Reparto discrecional por parte de Lingeri? Imposible saberlo.

Luego, según el informe de la Sigen (ver) , el presupuesto aprobado por Aysa para 2007 estimaba ingresos corrientes por $766 millones y gastos corrientes por $646 millones, "como consecuencia se estima un Resultado Económico (ahorro) de $140 millones, el cual servirá para solventar inversiones."
¿Se cumplió ese presupuesto? Nadie lo sabe. Hasta ahora los balances de Aysa parecen ser secreto de estado. En una nota del diario La Nación de noviembre de 2007 se remarcaba el mismo tema: "Ariel Casarín. Profesor e investigador del Area de Economía del IAE en la Universidad Austra había estudiado la evolución de la empresa Aguas Argentinas. "Ahora no puedo hacer lo mismo con AySA, porque no obtengo el balance ni los datos necesarios para comparar la prestación de su servicio con los prestadores anteriores."
¿Qué ha hecho Aysa hasta ahora? Solo es posible saberlo por la web de la empresa. Allí se encuentra un informe sobre el primer año de gestión en donde se detalla una larga lista de obras de mantenimiento, pero con un detalle. No informan cuánto salieron ni cómo se pagaron.
¿Qué hará Aysa en el futuro? Según el mismo informe está diseñado un "Plan Director de Saneamiento 2007-2020", que prevé la incorporación de 1.5 millones de  personas al servicio de agua potable en un período de 4 años. Y la incorporación de 1,4 millones de habitantes al servicio de desagües cloacales en el mismo lapso.

Además prometen en el período de 13 años una inversión total de  $17.645 millones. ¿De dónde saldrán? No se especifica.
¿Funciona bien o funciona mal Aysa? Hoy no existen elementos para poder evaluar. No hay información. Solo datos sueltos. Entre ellos diversas notas periodísticas que informaban de cortes de suministro masivos producidos el 31 de diciembre pasado y en los primeros días de enero.

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