ver más

Rehenes en libertad (3): Cómo sigue la historia (y 3 videos)

Cuando la tan anunciada liberación de Clara Rojas, fórmula presidencial de la ex candidata Ingrid Betancur y la ex representante Consuelo Gonzáles de Perdomo por fin se produjo, los escenarios que se vislumbran no son muy claros. Ambas partes; gobierno y Farc, se mantienen intransigentes en lo referente a los llamados "inmovibles". Antes, los videos de Telesur.


BOGOTÁ (Semana). Un día después de que el comunicado del Secretariado de las Farc que anunciaba la liberación de los tres secuestrados (Clara Rojas, Consuelo González y Enmanuel), el 19 de diciembre, se diera a conocer públicamente, el Comisionado de Paz Luís Carlos Restrepo en una entrevista por Caracol Radio manifestaba que veía con buenos ojos el anuncio de las FARC y que el camino para una zona de despeje estaba descartado, sin embargo mientras el gobierno propuso una zona de encuentro por un periodo de 30 días en un territorio no mayor a 150 kilómetros cuadrados, con poca población y donde no existiera la presencia de fuerza pública, a su vez el comunicado de las Farc solicitaba el despeje de los municipios de Pradera y Florida, los que cuentan con una extensión de 700 kilómetros cuadrados y con algo más de 100 mil habitantes como único camino al intercambio, aclarando que sería por un periodo de 45 días.
Dichas posturas de solicitud del despeje de los dos municipios por parte de las Farc y la respuesta negativa de parte del gobierno de Álvaro Uribe se han mantenido desde el año 2003 cuando se dan los primeros condicionamientos por ambas partes para lograr una negociación.
Las Farc habían designado en un comunicado de abril de 2003 ha Fabián Ramírez, Carlos Antonio Lazada y Felipe Rincón como los delegados para las negociaciones. El gobierno nacional igualmente ha mantenido su reticencia frontal hacia el despeje. Las propuestas durante todo el periodo han sido muchas y todas ellas rechazadas ya sea por un parte o por la otra.
La comisión internacional de facilitadores en el tema del acuerdo humanitario de tres países –Suiza, España y Francia- en el año 2005 presento una propuesta, que consideraba el despeje del caserío del Retiro en el Valle del cauca, con una extensión de cerca de 180 kilómetros cuadrados y contaría con un cordón de seguridad de 2 Kilómetros. Dicha propuesta fue aceptada por el gobierno pero rechazada por las Farc.
Por ello hoy, con la liberación de Clara y Consuelo los caminos están bloqueados para avanzar de forma continua en un proceso que lleva a la liberación a los demás secuestrados. Más aún con la desconfianza mutua de las partes y por supuesto la desconfianza de gobiernos vecinos que estuvieron en principio dispuestos a servir como garantes, no es muy factible que lo hagan nuevamente, luego de la frustrada liberación de la última semana de diciembre y los hecho frente al niño Emmanuel.
El día 8 de enero Raúl Reyes en una entrevista con "Noticias Uno" sostuvo que la liberación de los demás secuestrados se producirá sólo si negocia la liberación de cerca de 500 guerrilleros y con el despeje de Pradera y Florida.
Por tal motivo al parecer después de la esperanza del gesto unilateral de las Farc, ocurrido el jueves 10 de enero la situación vuelve a quedar en un punto de no retorno: No sólo por la no liberación pronta de los secuestrados que anunciaron hace cerca de un mes, sino por el futuro del proceso con un apoyo internacional.
El poder mediático que alcanzo el proceso frustrado de la entrega de los secuestrados le dio un gran impulso político no sólo a las Farc, sino a Chávez para posicionarlo nuevamente como un facilitador en futuras negociaciones y más aún toda la comisión garante de agentes internacionales, que estaba confirmada por los países que apoyan el llamado Banco del Sur, gesto se puede tomar como un espaldarazo al mandatario venezolano, de casi toda Latinoamérica, espaldarazo que muy posiblemente no lo brinden nuevamente, y no tanto por la figura de Chávez, sino por los roses que han tenido con el gobierno colombiano, y la desconfianza hacia las Farc.
De otra parte el sábado 29 de diciembre a la llegada a Caracas de la senadora Piedad Córdoba, ella manifestaba una persecución de la que había sido victima en diferentes ocasiones en los aeropuertos y que a las afueras de su residencia en Bogotá habían "espías del gobierno vestidos de civil", eso sin contar con al declaración que realizó en los Estados Unidos dónde decía que un alto funcionario del gobierno la había amenazado.
Todos estos hechos parecen no favorecerle al gobierno nacional. Situación que se complico con la declaración del canciller Araujo quién dijo que Piedad Córdoba era la nueva canciller de las Farc, circunstancia que causo molestia en la comunidad internacional, los familiares de los secuestrados entre otros.
Por el lado de las Farc la situación no es muy diferente, en la actual coyuntura están tan acorraladas que la liberación de las dos mujeres no devolverá al menos en el corto plazo la confianza de la comunidad internacional.
Por una parte en sus comunicados más recientes no ceden en ninguno de sus puntos, además no dejan ver otro posible gesto humanitario y se refieren en los peores términos al gobierno colombiano, aunque con la liberación, el grupo armado logro salir de la presión en al cual se encontraba, pero se presume que muy rápidamente volverán a caer en uno similar, si es que el proceso de liberaciones se detiene, más aún cuando que Ingrid Betancourt es la secuestrada que más atención recoge y que al parecer en peor estado de salud se encuentra.
El futuro de la liberación de los demás secuestrados no es muy alentadora, y asimismo porque la guerra es el tipo de relación humana conflictiva más racional que exista, por que en ella se esta jugando la vida. Es por esto, por lo que el proceso del intercambio humanitario no puede ser leído solamente con moralismos que torpedea la búsqueda de un camino donde todos los actores se sientan ganadores.
Por un lado los secuestrados, lo cual es el primer escenario, representan para las Farc su mecanismo de visualización política más importante, y ellos no los liberaran hasta tanto por un lado crean que le han ganado el pulso al gobierno, donde logren la liberación de los guerrilleros que regresen a sus filas, el despeje de los municipios, pero también a nivel internacional exigirán que se les saque de la lista de grupos terroristas, pedirán comunicación directa entre sus delegados y gobiernos de diferentes características para intentar adelantar un proceso de paz.
La liberación igualmente para ellos debería ser en un evento multitudinario con la asistencia de diferentes delegados de gobiernos, con un discurso político de los miembros de las Farc y con una alta dosis de un evento mediático. De tal forma que no se ve al menos en el corto plazo una modificación en las posturas del grupo insurgente.
Por su parte el gobierno no puede dar la impresión de que perdió el pulso con las Farc en el tema de los secuestrados y sabe que a la larga si algo les llega a pasar a alguno de ellos, ante el mundo serían las Farc los responsables, incluso si las consecuencias se dejan ver en medio de un intento de rescate militar.
Pero a la vez la imposibilidad de su liberación también es un costo alto para su imagen internacional un poco desprestigiada. De tal suerte que las cartas al menos inicialmente ya están en la mesa, la situación a solucionar es crear un escenario tal que de la impresión que ambos bandos salen ganando, de ahí que algunas de las propuestas que han dado algunas personalidades son bien interesantes.
Escenarios alternativos como los propuestos por el gobernador saliente del Valle del Cauca, quien manifestó estar de acuerdo con el despeje, pero que si lo que se quería era no incluir una gran cantidad de población, se pondría dar el despeje de toda la zona sin circunscribir las cabeceras urbanas, aunque es de aclarar que el gobernador recién posesionado ya manifestó que durante su gobierno no se dará despeje en el departamento.
Otra propuesta interesante es la lanzada por el gobierno francés, de recibir a los posibles guerrilleros liberados en caso de darse el intercambio humanitario, los cuales serían cerca de 500, con lo cual se podría evitar al menos inicialmente el debate sobre su regreso o no a las filas guerrilleras y evitaría concentrarlos en un zona de despeje para su liberación.
De ahí la importancia de seguir contando con la colaboración del presidente Chávez que tiene cierta legitimidad ante el grupo insurgente, una mediación con la cual se han manifestado de acuerdo todos los gobiernos que buscan el intercambio. Aunque el gobierno nacional en diferentes oportunidades ha ratificado que no se le pedirá nuevamente la colaboración al presidente venezolano, menos aún después de todos los ataques verbales reiterativos del primer mandatario del vecino país.
Lo complicado del asunto igualmente es crear un escenario que le de confianza a la comunidad internacional para que nuevamente este dispuesta a involucrase en una futura negociación, situación muy complicada de lograr pues la desconfianza es tanto hacia el gobierno, como hacia la guerrilla. Lo cierto es que en el corto plazo la situación es muy complicada.
Aún, si Francia accede a proponer a la comunidad Europea sacar a las Farc de la lista de grupos terroristas, la situación esta en manos del gobierno y la guerrilla, mientras ellos no cedan en algunas de sus posturas el apoyo internacional será en vano y el acuerdo humanitario imposible de concretar.
----------------------
(*) Investigador de la Corporación Nuevo Arco Iris.

Más Leídas

Seguí Leyendo