Luego le cedió la palabra a Amado Boudou ("nuestro mejor candidato", según Moyano, mal que le pese a Daniel Filmus), quien se autoasumió como el candidato de las 62 Organizaciones Peronistas y de los trabajadores.
Boudou defendió a Moyano, la política energética de Julio De Vido, la valentía de Cristina Fernández (una y otra vez la mencionó) y el legado de Néstor Kirchner (por lo que reivindicó a Carlos Kunkel, a quien le dijo, en referencia a Graciela Camaño, que en ciertos casos es mejor recibir una piña antes que un beso).
Boudou atacó a Mauricio Macri por el fracaso de la gestión de la Ciudad, reivindicó la política económica, el desendeudamiento, el empleo, la actividad, la defensa de la industria nacional, y estableció como meta 2011-2015 el conseguir 50% y 50% de distribución de la renta.
Boudou también cuestionó a Macri por la falta de ejecución del presupuesto para viviendas, por la ausencia de nuevas escuelas, porque no funciona el Teatro Colón, porque hay muchos días sin clases (?).
Además, advirtió que aquellos que consideró enemigos, "nos atacarán una y otra vez. Nos harán de todo. Van a mentir" (una forma de explicar las denuncias contra él por haber mandado a espiar el correo electrónico de los empleados del Ministerio de Economía).
Al final se escuchó la Marcha Peronista.