Grupo Planeta le ganó a Grupo Prisa y se quedó con la Casa Editorial El Tiempo, de Colombia
BOGOTÁ (Especial para Urgente24). Grupo Prisa consideraba un hecho que el miércoles pasado, en la reunión de accionistas del diario colombiano 'El Tiempo', de Bogotá, se oficializaría que ese grupo español sería el nuevo accionista mayoritario de esa casa editorial.
Grupo Prisa es el propietario, desde hace tiempo, de la radiofónica Cadena Caracol, en Colombia. Además, la cúpula de control periodístico de 'El Tiempo' simpatizaba abiertamente con Grupo Prisa, cuyo fundador, Jesús Polanco, acaba de morir en España.
Pero el 55% de la Casa Editorial El Tiempo se lo quedó Grupo Planeta, un multimedios más joven que Grupo Prisa, que tiene el diario 'La Razón', en Madrid, donde también tiene el canal Antena 3 TV.
Según la revista 'Semana', de Bogotá, "A pesar de que media docena de accionistas como Enrique Santos, Rafael Santos, Roberto Pombo y Daniel Samper se inclinaban abiertamente por Prisa, sobre todo porque respetaba el legado liberal del diario, la mayoría de los otros veinte y tantos minoritarios no tuvieron ninguna duda. La oferta de Planeta les pareció claramente superior a la de Prisa. No sólo en cuanto a plata, sino en cuanto a lo que se denomina "gobernabilidad" de la empresa y del periódico".
Planeta ofreció US$ 338 millones y Prisa había ofrecido US$ 300 millones más un grupo de periódicos bolivianos avaluados en US$ 25 millones (y que Prisa quiere quitárselos de encima). Para los accionistas de 'El Tiempo' no tenían mayor atractivo esos intereses en Bolivia, con unos rendimientos muy pobres.
El día de la asamblea, Jaime Polanco comunicó que estaba dispuesto a agregar US$ 10 millones, o sea US$ 310 millones, sin los diarios bolivianos.
Prisa estaba convencido de que no hacía falta levantar tanto la oferta porque había empatía ideológica entre su grupo de medios con 'El Tiempo' y que su experiencia con el diario 'El País' ayudaría mucho en el contenido del diario colombiano.
O sea que Grupo Prisa se confió en su capacidad de cabildeo dentro de 'El Tiempo' y, de alguna manera, subestimó a muchos de los accionistas. Mal hecho.
La mayoría de los accionistas minoritarios no estaba dispuesta a aceptar una diferencia de US$ 28 millones; además, la oferta de Planeta les dejaba a la familia Santos y a los otros accionistas de 'El Tiempo' más control editorial que el que estaba dispuesto a ceder Prisa, que quería convertir a 'El Tiempo' en una división más del gigante de medios español.
La fórmula diseñada por Planeta fue la siguiente: se conformaría una especie de consejo supremo llamado 'consejo de fundadores', en el cual se delegarían las decisiones editoriales importantes, incluida la selección de los directores. Este consejo sería integrado por 9 personas, de las cuales 3 serían de la familia Santos; 3 del Grupo Planeta, y 3 externos.
Y es en estos últimos 3, Planeta le hizo una importante concesión a los accionistas de 'El Tiempo': los Santos nominan 6 personas y Planeta aprueba 3 de esas 6.
Los 3 miembros de la familia Santos que quedarán en el consejo de fundadores serán Enrique, Luis Fernando y Rafael, y entre los 6 nominados como miembros externos estarán Roberto Posada, Abdón Espinosa y Daniel Samper, los cuales probablemente serán los escogidos.
El resultado es que el periódico seguirá siendo manejado en forma idéntica o casi idéntica a como opera en la actualidad.
Y no sólo en lo editorial, sino también en lo administrativo, porque Planeta le ha pedido a Luis Fernando Santos, quien no descartaba retirarse, que permanezca al frente de la empresa. Así que lo más probable es que a mediano plazo no sólo siga él en su cargo, sino Enrique y Rafael como directores, y Roberto Pombo como editor.
Otro aspecto del acuerdo es que durante 3 años ninguno de los accionistas podrá vender las acciones que le quedan. Como el negocio se hace a prorrata, cada uno de los socios conservará el 45% de sus acciones. Planeta adquiere el compromiso de comprar esas participaciones a un múltiplo de 11 veces el Ebitda, una vez vencido el plazo de los 3 años.
El múltiplo de 11 veces podría parecer bajo si se tiene en cuenta que la transacción de la semana pasada se hizo a cerca de 13 veces el Ebitda de 2006, que fue de US$ 28 millones.
Sin embargo, la proyección del Ebitda para el año 2007 es de US$ 40 millones, y que esta cifra podría aumentar en los 3 años siguientes. El múltiplo de 11 le daría a la casa editorial un valor de US$ 440 millones. Por lo tanto, la opción de salida en 2010 para el 45% de las acciones no vendidas en la reciente transacción es una fórmula muy atractiva, aunque el interés de varios de los socios es el de permanecer en el largo plazo.
Otro detalle que ha pasado inadvertido es que la Casa Editorial El Tiempo hizo una escisión de algunos de sus activos para esta venta. Sacó del paquete el Centro Comercial Atlantis, la cadena de cines Cinemark y la participación que tienen los socios de la empresa de telecomunicaciones Avantel.
Atlantis ha sido avaluado en US$ 40 millones, que quedó en manos de los socios, de acuerdo con sus participaciones accionarias. Esto quiere decir que la Casa Editorial El Tiempo en el momento de la transacción no tenía un valor de US$ 338 millones, sino US$ 378 millones, si se incluye el valor de Atlantis. De los US$ 338 millones, US$ 6 millones corresponden al 40% del canal de televisión CityTV, que después de haber incurrido en grandes pérdidas se encuentra en punto de equilibrio, y fue tasado en US$ 15 millones.
Como dentro de la normatividad jurídica en Colombia ningún extranjero puede tener más del 40% de un canal de televisión, ese fue el porcentaje que se le vendió a Planeta.
Hace menos de 1 año, 'El Tiempo' y el Grupo Prisa pensaron que habían llegado a un acuerdo preliminar y la valoración del periódico apenas se acercaba a los US$ 200 millones. Ahora, ese precio se duplicó. El resultado de esta puja ha dejado completamente satisfecha a la mayoría de los accionistas.
Con la compra de Planeta se evita una concentración de poder informativo a la cual muchos colombianos le temen. El Grupo Planeta, por ejemplo, tiene un periódico de izquierda en Cataluña; y uno de centro, de circulación gratuita en España, con más de 1 millón de ejemplares.
Los colombianos terminaron muy satisfechos con la banca de inversión Credit Suisse. La opinión sobre el negocio, sin embargo, la tendrán los lectores.
