Cristina de Kirchner vs. María Estela Martínez de Perón: Similitudes y diferencias
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En la década del '50, el peronismo casi cede a la tentación del nepotismo, aunque por motivos que la historia aún no explicó en forma satisfactoria, Eva Duarte de Perón no aceptó el clamor que exigía que aceptara integrar la fórmula de la reelección de Juan Domingo Perón.
De todos modos, Eva tenía el suficiente brillo propio como para no circunscribir aquel acontecimiento a una cuestión de nepotismo.
Un caso muy diferente ocurrió con la tentación de los años '70, cuando Perón cedió ante la idea de que la continuidad de su apellido era el reaseguro de su permanencia. La fórmula Juan Perón-María Estela Martínez de Perón resultó un desastre cuando ocurrió lo previsible: la ausencia del conductor del PJ.
'Isabel' Perón, a diferencia de Eva Duarte, carecía de fortaleza propia, la autoridad que podía representar le era prestada por Juan Perón y cuando éste murió, la Presidenta quedó a merced de su infortunio, alimentado por su incapacidad y su inexperiencia.
Su dependencia de José López Rega contribuyó a la hecatombe de todos.
Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando De la Rúa, Adolfo Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde, que fueron los presidentes que, luego de 'Isabel' provocó la democracia antes de Néstor Kirchner, tuvieron una relación muy interesante con el nepotismo.
Alfonsín designó a su hermano Guillermo como su secretario privado, y a Fernando, otro hermano, al frente del operativo clientelístico-asistencial conocido como Cajas PAN (Programa Alimentario Nacional). Ricardo Alfonsín, 3er. hijo de Raúl, se incorporó a la disputa de espacios en la UCR bonaerense cuando su padre ya no era Presidente.
Menem promovió en 1983, con su arribo a la Gobernación riojana, la senadura nacional para su hermano Eduardo, quien a su vez logró más tarde una diputación para su hijo Adrián. Menem también designó a su hermano Munir embajador en Siria y, luego del escándalo provocado por los vínculos con Monzer al Kassar, lo trajo a la secretaría privada, terminando así con otro escándalo: la presencia de su ex cuñada, Amira Yoma en las inmediaciones del Presidente. Amira había quedado vinculada a una investigación sobre lavado de dinero. Otra parte de la familia política de Menem también le provocó problemas: Karim Yoma, quien intentó vender submarinos a Irán; y Amir Yoma, durante años un personaje muy influyente en el cabildeo de empresarios. Los Yoma se extinguieron progresivamente con la formalización del divorcio de Carlos Menem y Zulema Yoma, posterior a la muerte de Carlos Menem Jr.
En el interín, Carlos Menem se opuso a las intenciones de Eduardo Menem de convertirse en gobernador de La Rioja. Menem apostó, erradamente, a Bernabé Arnaudo y luego a Ángel Maza.
De la Rúa designó ministro de Justicia a su hermano Jorge, pero sus mayores problemas los tuvo dentro de su casa. Inés Pertiné, su mujer, fue vinculada a un tráfico de influencias con el empresario Samuel Liberman, que desgastó prematuramente el gobierno de De la Rúa. Basilio Benito Pertiné, su cuñado, fue mencionado por contrataciones con el Estado de su constructora San José, y por su participación como oficial de la Armada en la represión militar.
Sin embargo, el mayor problema de De la Rúa fue su hijo mayor, Antonio, por todos los comentarios a partir de la creación y ascenso de un grupo de poder, de coincidencias generacionales antes que ideológicas, denominado popularmente 'grupo Sushi'. Pero Antonio más tarde marchó detrás de la cantante colombiana Shakira.
Adolfo Rodríguez Saá tiene una sociedad política con su hermano Alberto mucho más fuerte que la de los Menem. Adolfo logró que Alberto fuese senador nacional desde 1983; Alberto fue su mano derecha durante las horas en que estuvo en la Casa Rosada; y es el gobernador de San Luis desde 2003. También hubo una diputación nacional y la presidencia del Senado provincial para la ex mujer de Alberto, María Antonia Salino.
Eduardo Duhalde tuvo un rol muy destacado para su mujer, Hilda Beatriz González de Duhalde. Nunca han quedado en claro cuáles fueron los atributos de 'Chiche' en la gestión del Estado, pero su esposo la hizo protagonizar importantes derrotas como la de 1997 ante Graciela Fernández Meijide, y la de 2005 ante Cristina Elizabeth Fernández de Kirchner.
Además, Duhalde hizo diputado nacional a un yerno, Gustavo Ferri. Y distribuyó cargos menores, básicamente en el Banco de la Provincia de Buenos Aires, entre toda su familia.
Sin embargo, nadie intentó convertir a su mujer en Presidente, desde que Perón fracasó con María Estela Martínez.
En el caso de Néstor Kirchner, él construyó la carrera política de Cristina, desde que ella lo siguió de La Plata, Provincia de Buenos Aires, a Río Gallegos, Santa Cruz.
Para muchos, ellos tienen una sociedad política en la que Néstor Kirchner tiene el 51% y Cristina el 49%.
En el año 2007, él necesita de ella para prolongar la ilusión del Frente para la Victoria sin tener que buscar una muy improbable reforma de la Constitución Nacional.
La única forma de proyectar el Frente para la Victoria más allá de 2011, frenando o limitando el debate interno en el Partido Justicialista a partir del 10 de diciembre de 2007 acerca de las candidaturas presidenciales, es suponer que Néstor Kirchner será el siguiente mandatario, luego de prestarle el bastón de mando y la banda a su esposa.
De todos modos hay problemas evidentes en el proyecto de Cristina, más allá de exabruptos del felpudo de Quilmes, Aníbal Fernández, quien se despachó con 2 tonterías matutinas:
> Que Cristina tiene 65% de imagen positiva, y
> Que Cristina es "el cuadro más importante de los últimos 50 años".
Por un lado, Cristina de Kirchner tiene mala relación con el peronismo. Ya durante su campaña de 2005 por la senaduría nacional, se ufanaba de no lucir insignias peronistas en sus actos. En esta oportunidad, buscará convocar a la Concertación Plural, en teoría un entendimiento multipartidario.
Sin embargo, ella necesita del voto peronista, en especial en Provincia de Buenos Aires, donde se definirá el comicio.
Por otra parte, Cristina de Krichner carece de presencia propia en la política. Ella lo intentó, pero fracasó, cuando promovió un nuevo Consejo Nacional del Partido Justicialista, que precisamente impidió Hilda de Duhalde.
Desde entonces, Cristina no volvió a intentarlo. Su liderazgo es mediático y sus fuerzas son virtuales. Pero, a diferencia de María Estela Martínez de Perón, ella tiene experiencia como diputada provincial, senadora nacional y diputada nacional, además de convencional constituyente.
Además, a diferencia de María Estela Martínez de Perón, su marido -más allá de las especulaciones acerca de una enfermedad- no se encuentra en la senectud y está vivo.
En cuanto al comentario del empresario mediático y conductor de TV Marcelo Tinelli cuando comparó a José López Rega con Alberto Ángel Fernández, a faor de Cristina hay que señalar que éste es mucho más vulnerable que el que padeció 'la Chabela'.
¿Qué dirán los intendentes municipales del Gran Buenos Aires, que fueron de Duhalde, ahora que deben apoyar a Cristina? Lo previsible: el precio del respaldo aumentó, con Néstor Kirchner era más barato.
Pero existen muchas dudas acerca de la capacidad de ella para conducir una situación tan difícil ya que la macroeconomía se complica, el poder se fragmenta y el deterioro del Frente para la Victoria en términos de credibilidad es considerable.
No obstante, Néstor Kirchner dice que no tiene alternativa. Es Cristina o iniciar el descenso. El problema es que, probablemente, el descenso ya comenzó, irremediablemente.