La violencia en el futbol brasilero se llevó la vida de un chico de 11 años
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Un niño de once años, que fue alcanzado por un petardo durante un partido de fútbol en el estado de Pará, en el nordeste de Brasil, el pasado fin de semana, murió anoche como consecuencia de las heridas provocadas en su cabeza.
Según informó la cadena de televisón O'Globo, Felipe Lima de Almeida se encontraba presenciando el pasado domingo el encuentro entre los conjuntos de Remo y Paysandú por el campeonato estatal de Pará, cuando un petardo estalló junto a su cabeza.
El niño accidentado por el petardo, a pesar de ser rápidamente hospitalizado, no pudo sobrevivir al fuerte traumatismo provocado por el explosivo. Por otra parte, la prensa brasileña informó que ayer, por el hecho, la policía detuvo a un sospechoso de haber detonado el petardo, que habría sido alterado previamente para incrementar su potencia.
En este contexto, el gobierno brasileño descartó que la violencia que afecta algunas ciudades del país pueda perjudicar la aspiración de Brasil a ser sede de la Copa del Mundo de 2014 tras una reunión en que la candidatura fue discutida con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
"Los problemas que el país enfrenta en el área social, inclusive los fenómenos vinculados a la manifestación de la violencia, no tendrán cualquier tipo de influencia en la definición de la candidatura brasileña", afirmó el ministro de Deportes, Orlando Silva.
"La violencia no (afecta), porque yo también tengo miedo de ir a algunos países. Tengo miedo de ir a Turquía, porque una bomba hizo explosión, incluso hasta en Madrid (hay atentados terroristas). Violencia hay en todo el mundo", dijo por su parte el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira.
El ministro de Deportes y Teixeira hicieron sus declaraciones tras participar en una audiencia de poco más de una hora con Lula en la que el jefe de Estado ratificó el apoyo a la candidatura brasileña.
El problema de la violencia en el fútbol no es un caso sólo brasileña y la respuesta desentendida de los dirigentes y el poder de turno tampoco.
En la Argentina, por ejemplo, hasta la policía se niega a intervenir en el tema. A raíz de los violentos incidentes registrados en el último clásico entre Gimnasia y Estudiantes que se jugó en el estadio Ciudad de La Plata, donde varios efectivos resultaron heridos por simpatizantes del Lobo platense, la policía se negaría a brindar seguridad para el próximo partido que debe jugar este equipo con Lanús.
En tanto, los dirigentes de Gimnasia y Esgrima de La Plata estarían gestionando ante la AFA la posibilidad de que el encuentro con Lanús se realice a puertas cerradas en la cancha del Bosque en 60 y 118.
