Valeriano Gómez recordó que tras la Guerra Civil (1936-1939) la mayor parte de los españoles que abandonaban España lo hacían por razones políticas y que, unas décadas más tarde, dejaban el país por cuestiones económicas.
El perfil del emigrante actual, explicó, "ya no responde a los esquemas anteriores", ya que se trata de jóvenes con idiomas, una excelente formación académica -en su mayor parte con título universitario- y que buscan oportunidades laborales en el exterior, recalcó.
La movida, obviamente, no está exenta de lecturas políticas. El Gobierno central modifica la maquinaria electoral para evitar que las urnas con votos procedentes de Latinoamérica y Europa lleguen vacías en los comicios del próximo 20/11.
Se quiere evitar que en la cita del 20-N se repita la baja participación de la diáspora en las autonómicas del pasado mes de mayo -cita a la que no estaban convocados los españoles en el exterior.
Pero las iniciativas del Gobierno central para mantener la participación de la diáspora en torno a un 30% pese a la implantación del voto rogado van más allá. Ante el temor de que el plazo para la entrega de la solicitud de voto -fijado para el 23/10 - se quede corto por tratarse de los primeros comicios generales en los que se aplica el sistema de voto rogado, el departamento que dirige Pilar Pin evalúa la posibilidad de ampliar el plazo más allá de esa fecha.
Sobre la caída de la participación de la diáspora en los comicios del 22-M, la directora de Emigración atribuyó esta situación al "desconcierto" y el "malestar" de los españoles en el exterior con la reforma del voto emigrante, así como al hecho de que la administraciones autonómicas no publicitaron el procedimiento para ejercer el sufragio.
En esta ocasión, la divulgación del proceso electoral del 20-N corresponde al Gobierno central, por lo que ha puesto en marcha una campaña institucional para informar sobre los pasos que tienen que dar los más de 1,4 millones de españoles inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA).
Otra de las medidas impulsadas por el Gobierno para garantizar que los sufragios de la emigración lleguen en plazo en la próxima cita con las urnas es la firma de convenios con las empresas de correos en el exterior que en para los comicios del 22-M no estaban vigentes.