Iribarren, de Adelgozar: "La gordura es una adicción y hay que cortarla ya"
CIUDAD DE BUENOS AIRES (EDICIÓN i). Las miles de dietas y recetas de comidas bajas calorías que circulan de agenda en agenda y de e-mail en e-mail, no son suficientes para terminar con una de las enfermedades que por estos días concentran la atención de los medios de comunicación, de las autoridades de salud y de los especialistas en el tratamiento de este problema.
No sólo lograr el peso adecuado sino que mantenerlo son algunas de las situaciones más complicadas para quienes se someten a una dieta para obtener un peso ideal. Sin embargo, muchos nutricionistas hacen hincapié en las comidas bajas calorías y los productos Light, dejando de lado el comportamiento, las tendencias de las personas y los componentes adictivos de las comidas.
A partir del momento en que la delgadez se convirtió en el modelo social predilecto, muchos tratamientos han ido surgiendo para que la gente elija como cuidarse. Pero la cantidad de opciones fue aumentando de manera proporcional al número de enfermos, y hoy, las personas obesas se convirtieron en el centro de atención de las autoridades sanitarias.
Ante esta situación Sergio Iribarren, fundador de Adelgozar, explicó las claves que le permiten alejar a las personas del exceso de comida y transformar sus elecciones.
Adelgozar es un centro donde las personas se reúnen para exponer sus realidades y compartir su enfermedad. Sin embargo, la gran variedad de causas que llevan a cada uno de ellos a la obesidad sirven a sus pares para comprender cada una de las situaciones y no para justificarse, que es uno de los problemas de unir a las personas con iguales características.
Antes de fundar su propio centro, hace dos años, Iribarren trabajó durante 10 años con el doctor Carlos Murúa, experto en tratamientos integrales de la salud y posteriormente con Máximo Ravenna, fundador del Centro Terapéutico que lleva su nombre. Ambas experiencias, con su trayectoria en atención de grupos de droga-dependientes, le permitieron fundar su propio espacio para aplicar una nueva técnica de cuidado.
- ¿Cuáles son las bases de Adelgozar?
- Yo soy psicólogo y empecé a trabajar en 1983 con el doctor Murúa, así tomé contacto con el trabajo grupal y con el tratamiento de las adicciones. Luego estuve con Ravenna, hasta que fundé el centro.
Hay cuatro conceptos que reflejan la técnica de trabajo: corte, medida, distancia e integración.
Lo que yo profundizo es el tema de tomar la gordura como una adicción, entender a la comida como un objeto particular, que no es la comida en sí misma sino que es el exceso como objeto adictivo.
Esto abre un desafio porque lo que nosotros trabajamos no es una dieta normal, sino que trabajamos con el concepto de la medida, entrenarse en una medida.
- ¿Cómo se logra ese entrenamiento?
- Para entrenar en una medida hay que cortar con alguien, y para lograrlo hay que desapegarlo de lo adictivo. Tenemos que sacar el exceso, el pegoteo. A partir de ahí se le da una medida óptima para que no tenga hambre y pueda controlar su adelgazamiento, su cuerpo. Lo que gana la persona es un estado de libertad, lo que a su vez le permite alejarse del exceso de comida.
La libertad es donde la persona se siente que vive en sí mismo y que hace algo por sí mismo. Hace 20 años atrás esta sensación se describía como una etapa de enamoramiento del adelgazamiento.
Era un estado de gracia, que a alguien que vive con un problema adictivo le viene bien porque tiende a desembarazarse de toda responsabilidad ante el hecho adictivo. Por eso el problema de una persona adictiva, porque cuando está bien es el estado de enamoramiento, y cuando está mal es la enfermedad.
Por eso me pareció mejor llamar a esta situación un estado de delgadez. Ya que si es delgadez puedo hacer algo para mantenerlo, que es seguir haciendo lo que hice para lograrlo, entonces cuando una persona obesa dice que no puede, en realidad se le dice que no hace lo suficiente para poder. Se trata de mantener una actitud en el tiempo
-Una vez logrado el peso adecuado, ¿el mantenimiento es una de las tareas más difíciles?
-Todo es difícil, si viene a bajar de peso lo es ese momento y cuando lo logra también. Lo que si es difícil que un adelgazamiento no tenga un mantenimiento, porque es un engorde prácticamente seguro. Por eso es oportuno hablar de tratamiento, porque incluye ambas partes.
Cuando se habla de régimen o dieta la tentación que puede suceder es creer que cuando llego a ese peso el problema estará solucionado, pero no es así, porque las características adictivas no se van.
Igualmente los adelgazamientos deben ser a buen ritmo, el tratamiento intensivo favorece la decisión. Intensivo es porque nos vemos seguido, diariamente, con programas cortos que se van reformando. Lo que se estima es que un hombre baja en el primer mes un 10% de su peso y una mujer el 8%.
Lo importante es que en dos meses logren sacarse algunos el exceso de peso y otros el riesgo de salud que la obesidad implica, por lo cual, es muy alentador ver los resultados.
Por otro lado, el ir teniendo resultados permite disfrutar y alejarse de la sensación de esfuerzo, del tener que decir siempre que no, por eso es muy importante estar alentado.
-El programa se llama Día Por Día, ¿por qué se hace hincapié en ese concepto?
-Quiere decir que Día a día hago algo por mí, pero tampoco hay que tomarlo que es una decisión cotidiana, en el sentido que uno toma partido por algo y a partir de eso lo nutre diariamente, porque el sólo por hoy se convierte en una especulación, que en estas situaciones adictivas puede jugar a favor o en contra. Esto depende mucho de la persona y de cuanto le influye el consumo.
Por eso el adelgazamiento es más de la distancia que de la medida.
-¿Que implica la distancia?
- La distancia es la que se produce cuando no hay comida demás adentro. No es distancia de la comida físicamente, sino que la heladera se aleja cuando no hay comida de más dentro de uno.
Porque mucho de la situación no viene de uno sino de lo que estoy consumiendo. Cuando corto el exceso la lucha se desactiva.
Por eso en estos programas no necesito hacer tanta fuerza, porque tengo un enemigo desmotivado. Nosotros lo que calculamos por experiencia y por una situación fisiológica, es que lo que te lleva al beneficio de la distancia son las 72 horas iniciales.
Como la primera semana nos vemos todos los días, eso es muy importante. Además empezamos un miércoles y nos vemos el sábado y domingo, porque tratamos de erradicar la famosa frase: "el lunes empiezo". Un paciente dijo una vez que le sirvieron sólo tres palabras para estar gordo toda la vida, y fueron esas, "el lunes empiezo".
Por eso es bueno contribuir a todo lo que sea continuidad, porque se trata muchas veces de personas que tienen una gran facilidad para abandonarse, entonces hay que aprovechar la lucidez que va a tener alejado de la comida para reinventar sus elecciones.
La mejor metáfora para representarlo es que cuando la gente viene trae ropa negra y cuando se va también la puede tener, pero la diferencia es que cuando viene la usa para disimular su situación y cuando se va la usa porque la elige.
En este caso, el mantenimiento una vez logrado el adelgazamiento sirve como dicen los pacientes para dejar de hacerse el distraido y cambiar el miedo inicial por estar atento y despierto.
-¿Cuánto influyen las charlas grupales en los logros obtenidos?
-Muchísimo. El grupo te da todo lo que hace que esto sea un tratamiento y no una dieta y te da esperanza por la gente que ya está en mantenimiento, no te da síndrome de abstinencia porque no está sobre la privación sino que es un trabajo compartido, se ven diariamente, lo podés hacer desde la alegría, porque no son grupos de obesidad sino de adelgazamiento.
-Noto que es clave esto de hablar de adelgazamiento y no de dieta u obesidad.
-Claro, el llamarlo obesidad es compartir el malestar y lo que nos une acá es un deseo, no pensar que al otro le pasa lo mismo que a mi, es fundamental no perder ese foco porque el día que se pierda nos convertiríamos en grupos que se pasan recetas. La gente comparte la alegría de controlarse, que es poder rumbear todas las cosas impulsivas que uno tiene sin que sean devastadoras para uno. Una vez que termina el adelgazamiento, que buscamos que sea algo que empieza y termina concretamente, se trabaja en la medida.
Entonces, esa medida más la medida del cuerpo, permiten formar la idea clara para que después cualquier comida sea lo de menos.
-¿ Pasa por comer lo que uno necesita y hacer una dieta equilibrada?
- No, pasa por ponerse un límite. Para nosotros, partiendo de que hay una adicción en la gente, la salud pasa no tanto por el equilibrio nutricional sino que pueda tener una medida.
Eso es lo que no entienden algunos médicos: puede ser lo mejor comer dos pancitos integrales con queso, pero para una persona adictiva, eso es la panera completa, entonces decimos que es mejor comer una manzana que no te va a dar tanta adicción.
-¿Cómo evalúa la cantidad de opciones que da el mercado con una amplia variedad de productos light?
- Hoy hay cosas diet muy ricas y comerlas no es un sacrificio. Hay que tener en cuenta que lo fundamental es despejar a la persona de la importancia de comer, y después vemos todo lo demás, cuando la persona está despejada.
Por eso una vez más, el no perder de vista que es una adicción es muy importante porque cambia la perspectiva.
- ¿Se da en las personas un círculo vicioso que es que al verse gordo se genera una mayor depresión y en consecuencia se come más?
- Exacto. Es clave romper ese círculo, y una de las cosas que yo creo que descubrí en estos años es que la persona no es ansiosa, sino que el consumo lo vuelve ansioso. Cuánto más consume más quiere, y está en una búsqueda permanente de algo que no sabe qué es. Cuanto más consumís más querés, si cortas eso te das cuenta que se soluciona la ansiedad.
Muchas veces al dejar de consumir se da un baja anímica, como en toda adicción, pero en este caso el grupo es muy importante porque permite estar alejado del consumo y representa un deseo más allá de la inmediatez. Hay gente que no empieza los tratamientos porque no sabe si va a ser capaz de sostenerlo.
- ¿Cómo se conforman los grupos?
- No hay ningún tipo de selección, sino que todos comparten el mismo encuentro porque la idea es compartir la experiencia, y es muy importante que no sean todos picoteadores, o todos ansiosos o todos impulsivos, porque eso puede llevar a la justificación y en cambio con diferentes personalidades se puede compartir y entender o ver el problema del otro de una manera diferente y así resolver el propio. Ya bastante con encuadrarnos dentro de algo.
-En tus más de 20 años de estar en contacto con la gente que quiere adelgazar, ¿ha ido cambiando tanto la cantidad de personas que consultan como las causas?