Elecciones en USA: ¿Debe preocuparse América latina?
WASHINGTON (BBC Mundo).- Según las encuestas, los republicanos podrían perder el control de una de las cámaras debido a la impopularidad del presidente George W. Bush.
Si realmente el Congreso cambia de manos, ¿se puede esperar un cambio en la política estadounidense en la región?
Según los analistas consultados por la BBC, si los demócratas ganan la mayoría en la Cámara de Representantes, el mayor cambio será en las negociaciones para los acuerdos de libre comercio, también se notará otra retórica, pero no habrá modificaciones fundamentales.
"Lo que pasa en EE.UU. afecta de una manera u otra a América Latina. Por eso, las elecciones deben importar. Pero creo que el cambio mayor será en el tono, sobretodo porque habrá un equilibrio en el poder del mandatario", explicó a la BBC, Michael Shifter, analista de la organización Diálogo Interamericano.
Así mismo, a más corto plazo y de manera casi inmediata, Perú y Colombia serán los países que sentirán la diferencia, porque ambos están esperando que los Tratados de Libre Comercio (TLC) que negociaron durante meses sean finalmente ratificados por el Congreso estadounidense para que puedan entrar en vigencia.
"Antes de salir en receso, el TLC con Perú se quedó en el tintero", señala a BBC MUNDO Isaac Cohen, ex director de la Comisión Económica para América Latina, CEPAL.
Entre acuerdos
El Congreso en Perú ya lo ratificó, así es que sólo falta el sello de los legisladores estadounidenses y si los demócratas ganan, según explicó el representante demócrata Luis Gutiérrez, el paso no será tan fácil.
"Será muy difícil que pasen esos acuerdos si los demócratas ganamos la mayoría", señaló el representante, quién insistió que lo mismo pasaría con el acuerdo con Colombia.
Según este legislador, los demás miembros de su partido tienen muchas dudas sobre cómo se han negociado muchas de las cláusulas de estos tratados y sobre los beneficios reales que éstos aportan a los países involucrados.
"Yo entiendo que los ricos estén interesados en que pasen esos tratados, pero yo quiero ver cuál es el beneficio real a los obreros y a los agricultores de esos países. Yo no veo que su vida mejore. Así es que mientras menos pasen, mejor estamos", señaló Gutiérrez que puso como ejemplo el TLC con México.
"14 años después de tratado de libre comercio todavía hay dos Méxicos: uno de pobreza y sin esperanzas y otro que sigue enriqueciéndose", enfatizo.
Con respecto a las críticas de Gutiérrez, y otros demócratas, Cohen señaló que definitivamente los TLC no son "una varita mágica", pero si ayudan a crear empleos en algunos sectores.
"Lo que pasa es que al venderlos se exagera en sus beneficios. Los tratados son interesantes porque son recíprocos, se puede vender y se puede comprar. Abre mercados y también mejora el nivel de consumo en nuestros países porque hay competencia", explicó Cohen a la BBC.
A futuro
Por otra parte, si bien los demócratas no ven con buenos ojos los TLC, los analistas opinan que es muy factible que si aprueben una extensión de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas (ATPDEA).
Esta legislación beneficia a Perú, Colombia, Bolivia y Ecuador, que pueden exportar algunos productos sin pagar aranceles, como "premio" por su cooperación en el combate contra el narcotráfico.
El ATPDEA finaliza en diciembre, y hay una gran preocupación en estos países sino se amplían las preferencias arancelarias.
"Tenemos que estar concientes que para estos países sería muy difícil encontrar mercados alternativos para los productos que está exportando a EE.UU., que es el mercado más grande del mundo", señaló Cohen.
Pero, además del comercio, ¿habrá otros cambios concretos?
¿Cambios?
En el debate de la inmigración, que interesa también a la región, hay una profunda división en ambos partidos, sean demócratas o republicanos. Por eso no se espera que haya grandes cambios, ni avances inmediatos.
Durante la campaña los demócratas, sin embargo, han defendido una "reforma integral", que es muy parecida a la propuesta del presidente Bush. Esto significaría un endurecimiento para evitar la inmigración ilegal, pero tomando en cuenta las casi 12 millones de personas que ya viven en el país.
Lo que no hay que olvidar, sin embargo, es que América Latina dejó de ser prioridad para Washington tras los ataques del 11 de septiembre.
Con la guerra en Irak, y el recrudecimiento de la violencia en ese país, es poco probable que el Congreso o la Casa Blanca busquen modificar radicalmente su política con la región.
Incluso se prevé que no habrá ningún cambio en la relación con el presidente Hugo Chávez.
"Con el discurso que hizo Chávez en Naciones Unidas (cuando llamó diablo a Bush) el mandatario venezolano cortó con todos los lazos. Incluso los demócratas que estaban más abiertos a él, se molestaron mucho. No hay propuestas diferentes de lo que esta haciendo actualmente lo que está haciendo la administración Bush", concluyó Michael Shifter.
