Kirchner beneficia a Aluar con un subsidio de $ 690 millones
BUENOS AIRES (
Nada de esto seria reprochable, si no fuese porque Aluar tiene el monopolio exclusivo de este insumo básico, lo que le otorga un poder de negociación considerable sobre los sucesivos gobiernos: si el aluminio aumenta, elementos médicos de alta complejidad, autos, generadores de energía y otros bienes indispensables se verían afectados directamente.
Aluar su congratula en su portal institucional de ser un agente activo en el crecimiento y desarrollo de la República Argentina, "dando empleo a más de 1.800 personas e involucrándose proactivamente en las comunidades en las que opera".
Este grupo posee varias plantas fabriles: En Puerto Madryn (Provincia del Chubut) la planta productora de aluminio primario (División Primario) y las dos plantas de semielaborados. En Abasto (Provincia de Buenos Aires) la planta de laminación y extrusión (División Elaborados).
Amantes del perfil bajo, al igual de otros grupos empresarios como Techint que se han beneficiado y se benefician día a día con el actual modelo económico de dólar bajo, Aluar tuvo que soportar ayer que el diputado de PRO, Federico Pinedo, los nombrara frente a las cámaras de televisión, al preguntarle al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien concurrió al Congreso a brindar su demorado informe, sobre los motivos que impulsan la notable generosidad oficial con este grupo.
Aluar dejó sentado su interés por tener más réditos en el país en mayo de 2005, donde prometió en un acto que contó con la entusiasta presencia del presidente Kirchner, una inversión de $ 2.500 millones en los sucesivos tres años, lo que representa el proyecto de inversión privada más grande que se anunció en el país, desde la devaluación. La empresa, busca asi ampliar la capacidad de producción de su planta en Puerto Madryn de 272.000 a 400.000 toneladas de aluminio anuales.
Sobre tan aparentemente alentadoras noticias, fue que el diputado Pinedo se pusó a investigar. Y según sus palabras, es "inconcebible" como el Ejecutivo a subsidiado esta compañía, nada menos que en el "35% de su inversión".
"Nos preocupa el perfil productivo que se impuso desde el Gobierno, porque el año pasado votamos esta ley de desgravaciones para fomentar la producción y el empleo, pero la forma en que la aplicó el Poder Ejecutivo no nos satisface. Por ejemplo, vemos que de $ 1.200 millones, se le dieron seiscientos noventa millones a una sola empresa, pagándosele el 35% de su proyecto de inversión con desgravaciones impositivas, para que generara 204 puestos de trabajo, lo que implica un costo fiscal de $ 3.381.451 por puesto de trabajo. Me estoy refiriendo a la empresa Aluar", explicó el legislador.
En mayo del año pasado, Kirchner defendió el apoyo a Aluar y dijo que: "El Estado nacional toma instrumentos y el sector privado responde. Entramos en una onda de conexión que es importante, en la que el Estado y el sector privado somos aliados para la construcción de una nueva Argentina". Los motivos de esta "onda de conexión" de más de $ 600 millones, es la que preocupa a Pinedo.
La historia
Aluar nació a fines de la década del '60, impulsada por la fuerza área para desarrollar aluminio, por el encarecimiento de este producto.
En una nota de David Cufre para Pagina/12 el periodista señaló: "Fue José Ber Gelbard, quien trajinó y movió todas las influencias a su alcance para que el gobierno de Onganía aprobara en diciembre de 1969 el pliego de condiciones para la instalación, puesta en marcha y explotación de una planta productora de aluminio en Puerto Madryn, Chubut.
En agosto de 1971, Agustín Lanusse completó el proceso adjudicando la tarea a Aluar (Aluminio Argentino S.A.), compañía que resultó ganadora de la licitación. Gelbard era por entonces socio minoritario de FATE, la firma madre del grupo de la familia Madanes, que aún conserva y es la principal productora de neumáticos del país.
Precisamente, el diputado Pinedo señaló en diálogo con La Política On Line que "nos llama la atención que otra de las grandes beneficiadas" por la Ley de Exenciones Impositivas "haya sido FATE quien recibió entre subsidisio por inversión y pago por la toma de empleados nuevos un 25% de ayuda económica".
En 1993, debido al retraso cambiario y a una caída del precio internacional del aluminio, Aluar avanzó con un régimen de precarización laboral de fuerte impacto. Decidió de manera unilateral una rebaja generalizada de salarios del 25%, y amenazó con despidos generalizados si los trabajadores no lo aceptaban.
Sin embargo, y a pesar de ese retroceso, participaron de ciertas privatizaciones en la década del 90´ donde compraron la hidroeléctrica Futaleufú y se asociaron con Cammuzzi (en febrero de 1994, cuando tenía balances en rojo) para quedarse con la línea de transmisión eléctrica hacia el sur.
Bendita devaluación
Un Diputado Nacional que prefirió mantener su nombre en el anonimato afirmó a La Política Online: "La conspiración contra Fernando de la Rúa en 2001 fue protagonizada por el aparato del duhaldismo, que lógicamente se asoció al poder férreo de dos empresas importantes que bregaban por la devaluación para pesificar sus deudas y tener un mercado para la exportación más importante. Me refiero a Techint, cuyo titular, Paolo Rocca, se reunió en los Estados Unidos en agosto de 2001 con Eduardo Amadeo, quien luego sería embajador en los Estados Unidos durante la gestión de Duhalde, y fue allí que le advirtieron al Departamento de Estado norteamericano que muy pronto habría un cambio de gobierno en la Argentina. Y también me refiero a Aluar, cuyo titular, Javier Madanes, era un enérgico defensor de la devaluación y participó de varias reuniones con otros interesados".
Cierto o no, la realidad indica que Aluar cuyo presidente sigue siendo Javier Madanes, exporta hoy el 70% de lo que produce, favorecidos por el tipo de cambio, que le permite cobrar en dólares y pagar energia y salarios en devaluados pesos.
El periodista Horacio Verbistsky festejó en una de sus columnas de Página/12, la salida del ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, endilgándole la responsabilidad por haber apoyado el régimen de promoción de inversiones durante 2004 por la Ley 25.924, que consiste en la devolución anticipada del IVA correspondiente a los bienes u obras de infraestructura incluidos en el proyecto de inversión propuesto y/o su amortización acelerada en el impuesto a las ganancias. Se trata de la ley cuyo uso critica Pinedo y que el gobierno continúa aplicando para favorecer el crecimiento de determinados grupos.
Un estudio del Área Económica de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) señaló sobre los efectos de esa ley que "un solo proyecto internalizo más de un 62% de los subsidios fiscales" y para que quede claro agrega que se refiere a "la propuesta de ampliación de la capacidad productiva presentada por Aluar".
El trabajo de Flacso apunta que: "A favor del nuevo entorno de negocios que se ha conformado en el país, muchas compañías han mejorado en forma notable su desempeño económico. Se destacan Aluar (que en el 2001 tuvo un margen de rentabilidad sobre ventas del 16,1% y en el 2004 del 22,8%. El Estado subsidió así inversiones que igual se hubieran realizado y con $ 1.100 millones se crearon apenas 3.900 puestos de trabajo, a un costo fiscal promedio de $ 283.495 cada uno".
Ninguno de estos argumentos parece inquietar al primer mandatario, quien al participar de los anuncios de inversión de la empresa, afirmó: "Realmente queremos agradecer desde el gobierno nacional la decisión de inversión de Aluar, que es reiterar el compromiso que la empresa tiene con el país y no desde hoy sino hace muchísimo tiempo".
