No obstante, según el estudio, si no fuera por factores como la falta de preparación de los ciudadanos para el uso de las nuevas tecnologías, el crecimiento anual del PIB se dispararía hasta el 5,14% anual y la productividad hasta el 2,4%. Mas y Quesada consideraron que España "arrancó más tarde y más despacio" en las implantación de las TIC, por lo que hoy arrastra un "retraso significativo" en su implantación.
La "rápida difusión en la sociedad de las nuevas tecnologías, propiciada por una fortísima caída de los precios, especialmente de los ordenadores, se produjo sin que existiera una población y un tejido empresarial preparado para asimilar estas nuevas técnicas", agregaron los profesores.
En la UE hay países en los que un mayor número de personas admite que no sabe utilizar un ordenador en comparación a España. Tal es el caso de Portugal y Grecia, donde un 66% y un 63%, respectivamente, no tiene los conocimientos suficientes para usar uno de estos equipos.