Un eslabón superior y posterior es el mismísimo Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires quien se encarga de la habilitación. A partir de lo cual el "poder de policía" para verificar el mantenimiento del sistema de seguridad contra incendios es competencia de los fiscalizadores del Gobierno de la Ciudad, explicaron altas fuentes policiales.
De este modo la División Inspecciones de Bomberos no podría presentarse antes o durante un recital a verificar y clausurar las instalaciones.
Una vez vencido el plazo de la autorización, los bomberos se pueden presentar en los locales para renovar la misma, pero aparentemente esto habría ocurrido y se le habría negado el acceso. Si esto efectivamente ocurrió se halla registrado en los libros de
constancia de la División Inspecciones. El cuerpo de bomberos no tiene autoridad para clausurar o allanar el inmueble.
De este modo, fuentes policiales precisaron a U24 que "El único poder de fiscalización del sistema de seguridad contra incendios, como el de higiene, cantidad de espectadores autorizados a ingresar, etc; y la facultad de multa, clausura temporaria o cierre
definitivo es potestad del Gobierno de la Ciudad".
Quizá lo conveniente para evitar que estos episodios se repitan sería el doble control del Gobierno de la Ciudad y de Bomberos porteños.