El partido comenzó a puro nervio. No había pasada casi nada cuando Pezzotta le anuló un gol a Belgrano luego de un tiro libre esquinado que se filtró entre muchas piernas y jugadores. Aparentemente, hubo off side. Primera polémica del partido. River sintió con esta jugada el sudor frío por la frente apenas comenzado el juego.
Aunque a los 5', una jugada aislada de Pavone a pura potencia le dio el gol del desahogo a River. El partido ideal soñado por todos. Un gol de arranque y el sueño quedaba a tiro con mucho trecho por jugar ante un rival sacudido.
Pero los nervios a River lo ataron y Belgrano se soló a pesar del impacto recibido y tuvo a River complicado. No por situaciones generadas sino por lo del control territorial. River no encontraba el partido porque Belgrano se dedicó a trabarlo.
Casi no hay jugadas de ataque en favor de Belgrano en la primera mitad, salvo un tiro esquinado que Carrizo tapó con su pecho cuando salió a tapar a Pereyra. Belgrano estuvo cerca pero River tuvo más chances. Nada sorprendente por otro lado.
Pezzotta debió haber expulsado a Pavone y a Lollo, por doble amarilla. El árbitro se equivocó y además de tragó un penal en favor de River, cuando un defensor cordobés llegó tarde y se llevó puesto a Caruso. Pezzotta cobró córner y Blegrano volvió a zafar luego del envío desde la esquina. Olave le tapó un gol cantado a Pavone que no pudo direccionar bien el tiro.
En definitiva, la primera parte, no mostró nada sorprendente. River si jugar un buen partido fue más que su modesto rival que mostró buenas individualidades en Vazquez, Rodríguez (se comió a Lamela) y Pereyra por lo de la voluntad.
Todo un segundo tiempo jugando de ese modo era un riesgo para Belgrano, sabiendo que sus dos centrales ya estaban amonestados. Nadie daba garantías. Todo podía pasar. Sólo un gol de Pavone le dio a River el respiro para no morir de un ataque cardíaco.
El segundo tiempo fue una catástrofe para River en todo sentido, a pesar de contar con la ayuda de Pezzotta (llegó finalmente y no deberá quedar inadvertida por más que no haya podido cambiar la historia). ¿y si Pavone lo anotaba y River lo daba vuelta por ese envión?.
River jugó muy nervioso, sin ideas, y si tuvo chances fue porque Belgrano jugó muy atrasado y porque le regalaron un penal que Olave le atajó a Pavone (25') y algún tiro libre inventado al borde del área.
Belgrano hizo el empate antes de los 15' luego de un grosero error entre Díaz y Ferrero que Farré facturó. Antes Pereyra se erró uno de biógrafo. River caminó por la cornisa y su gente no permitió que el partido terminara. River se fue al descenso y Belgrano, el nuevo prócer, marcó a fuego la historia del otrora millonario.
River deberá acordarse de los piratas que lo manejaron en los últimos 25 años. Esos sí que se convirtieron en Millonarios y a la Institución en mendigo. River se fue al Nacional B y deberá barajar y dar de nuevo.
¡Pobres jugadores estos al que les tocó dar la cara con un cuarto puesto en el certamen anterior y un 10 puesto entre 20!. Quizás para ellos no era para tanto. Hubieron cosas peores en estos últimos tiempos. River tiene que analizar todo porque tocó fondo. Ya no hay margen para aferrarse pensando en zafar. Esta consumado el Descenso.
Belgrano se quedó con la plaza en Primera pero con las ganas de celebrar. Algo que deberá hacer en Córdoba con su gente que también tuvo que sufrir para gozar.