Enfurecido, Majul le retrucó diciendo "Mauro, a mi el rating me importa, pero no tanto como a vos". Sin rodeos, Viale, a quien se lo cuestiona por no tener límites de ética, respondió: "Sos un hipócrita y un moralista. Me molestan los tipos como vos que miran solo la moral del prójimo".
Es cierto que Majul (como muchos otros periodistas) quieren salir al aire en la franja del "prime time". Pero para ello, el programa debe ser competitivo. Cuidar el rating está lejos de ser un pecado, es más, es un requisito indispensable para que los planificadores del canal no den de baja el segmento y lo reemplazen por otro más rentable.
Viale tiene razón. Majul hace un programa para conseguir rating y lo logra. Pero no lo reconoce.
Otra gran verdad es que los domingos cada vez son menos los que elijen sentarse frente al televisor a ver programas que debaten temas de política y economía. El rating es una de las pruebas que confirma que los domingos a la noche, muchos prefieren desconectarse de la realidad y ver programas de entretenimiento.