“Luego pasaremos al estadio de investigaciones pre-clínicas. La última etapa será ya directamente en seres humanos”, señaló Maksiutov.
El director calculó que esta etapa comenzará ya en junio. Preciamente en Israel también comenzará a probarse en junio una vacuna contra el covid-19.
Evidentemente la búsqueda de una vacuna no sólo es una cuestión científica y humanitaria sino también un Cuestión de Estado.
“Para esto –agregó- la vacuna debe demostrar su eficiencia y el Ministerio de Salud deberá entregar el permiso para las comprobaciones clínicas”.
Como aclaró Anna Popova, titular de Rospotrebnadzor, el organismo de control sobre medicamentos en Rusia, la etapa de pruebas en seres humanos no será sencilla y tampoco breve. “Debemos demostrar que además de beneficios, no acarreará nada más, no generará daños, no habrá consecuencias secundarias”, dijo.
Además del clásico esquema de pruebas existe una variante para comprobar de inmediato el preparado en voluntarios. “Por ahora trabajamos con el método clásico”, señaló la titular del organismo de control.
En USA, por el contrario, señaló Popova, de la etapa de pruebas sobre ratones de inmediato pasaron a las pruebas sobre seres humanos. “En condiciones de pandemia, seguramente, ellos calcularon tal cosa posible”, agregó la especialista.
Por su parte, Maksiutov agregó que al momento actual “Vektor” ya produjo más de 2 millones de tests contra el coronavirus. Semejante cantidad, además de cubrir todas las necesidades de Rusia, permite ayudar gratuitamente en la lucha contra la infección en otros países.
Por ejemplo, el sistema de tests ya fue enviado a Kirguizia, Uzbekistán, Kazajstán, Tadzhikistán, Belarús, Irán, Venezuela, Corea del Norte y Serbia.
Es posible que, en breve, el producto ruso abastezca también los mercados de Singapur y USA.