"Un virus puede volverse más o menos agresivo de forma natural", subrayó el especialista en enfermedades infecciosas, en una entrevista publicada en el periódico 'La Verità'. "Ha sucedido históricamente con muchas otras epidemias del pasado", manifestó aunque no descartó tampoco la posibilidad de que el Covid-19 parezca menos agresivo solo porque "ya ha afectado a los sujetos más frágiles".
Lo cierto es que entre virólogos y expertos no hay uniformidad de puntos de vista sobre si el Covid-19 realmente se está volviendo menos agresivo o la caída de infecciones (y muertes) solo se debe al bloqueo.
Muchos afirman que el SARS-COV-2 está llevando a cabo varias mutaciones para sobrevivir y continuar circulando. Sin embargo, todavía no hay evidencia científica convincente a este respecto, como lo explicó Massimo Clementi, director del Laboratorio de Microbiología y Virología del Hospital San Raffaele de Milán, quien remarcó sus deseos se que "este coronavirus se vuelva gradualmente inofensivo, como le sucedió a sus 'primos', responsables del simple resfriado", o Alessandro Vespignani, epidemiólogo de la Universidad de Boston, quien insisten en que no hay evidencia internacional al respecto.
E incluso, hace solo horas, y en esa misma línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el coronavirus podría quedarse para siempre. Podría no "desaparecer nunca" y convertirse en una enfermedad con la que la humanidad tendrá que aprender a convivir, esa fue la advertencia de la OMS, a la vez que la cifra global de muertos se acerca el jueves a 300.000.
"Tenemos un nuevo virus que penetra en la población humana por primera vez y, por lo tanto, es muy difícil decir cuándo podremos superarlo", dijo Michael Ryan, director de emergencias sanitarias de la organización, durante una conferencia de prensa virtual desde Ginebra.
"Este virus puede volverse endémico en nuestras comunidades, puede que nunca desaparezca", insistió Ryan.
En el mismo marco, reveló que el coronavirus podría transmitirse no solo tosiendo o estornudando, sino también hablando. Sucede que las microgotas de saliva generadas al hablar pueden permanecer suspendidas en el aire en un espacio cerrado durante más de diez minutos, según un estudio publicado el miércoles en la revista PNAS y que destaca el probable papel de esta vía en la propagacion de la pandemia.
Pero la OMS redobló la apuesta por su teoría de la eterna permanencia del mismo al advertir sobre las posibles consecuencias para la salud mental que está teniendo el virus en el mundo y las que va a tener en el futuro, con un posible aumento de suicidios y de trastornos.
Entre la lluvia de versiones sobre lo que podría ocurrir con el virus, lo cierto es que nadie tiene certezas.