Tras estos hallazgos, el grupo de científicos respaldaron la "necesidad urgente de llevar a cabo más investigaciones inmediatas e integrales" sobre el covid-19, aunque advirtieron que sus conclusiones son fruto de analizar un rango limitado de casos.
Asimismo, los especialistas destacaron que la cepa L fue "más frecuente en las primeras etapas del brote" que tuvieron lugar en Wuhan (Hubei, China), mientras que su frecuencia "disminuyó después de principios de enero".
Estos expertos estiman que ese descenso se pudo deber a "la intervención humana", cuando se hospitalizó a las personas infectadas y se bloquearon las áreas donde el coronavirus se propagaba con rapidez.
Hasta el jueves pasado, el virus sumaba más de 82.000 personas contagiadas en al menos 46 países de Asia, Europa, América, África y Oceanía. Esta semana el virus llegó a Argentina.