No obstante, también aclaró que "hasta ahora no ha concluido ninguno de los estudios clínicos de las vacunas que están en desarrollo en diferentes países, ni la de AstraZeneca ni ninguna otra".
El optimismo lo mantiene: "Las pruebas serán exitosas y estamos orgullosos de poder ser parte de este proyecto", escribió.
La vacuna de Oxford es una de las más avanzadas y el acuerdo con el Grupo Insud para la producción local había sido anunciado por el presidente Alberto Fernández el pasado 12 de agosto.
"Mabxience se encargará de fabricar el principio activo (la materia prima) de la vacuna de Oxford AstraZeneca. Una vez concluido, el producto será entregado a AstraZeneca, que lo enviará a México, donde el laboratorio Liomont se ocupará de fraccionarlo y envasarlo. Desde allí, AstraZeneca distribuirá la vacuna de manera equitativa en América Latina (con excepción de Brasil, que llegó a un acuerdo por separado). El precio comprometido es de 4 dólares, sustancialmente menor al de las vacunas de otras compañías", agregó Sigman.
El empresario dejó en claro también que "es AstraZeneca quien vende la vacuna. Ni mAbxience ni Liomont pueden vender la vacuna, ni a gobiernos ni a privados".
Asimismo, adelantó que la Fundación Slim, de México, y parte del acuerdo con AstraZeneca, "se ha comprometido a financiar las primeras 30 millones de dosis de vacuna a riesgo, lo que significa que si las pruebas fracasan las vacunas se destruirán".
Aunque el aporte de la Fundación Slim resulta fundamental, Mabxience también contribuye a la iniciativa: interrumpió su producción habitual para dedicar su planta enteramente a la producción de la vacuna, adquirió equipos y tecnología y puso a todo su equipo a disposición, de modo que también corre riesgo si la vacuna no resulta efectiva.