“Encontré a mi hijo en la cocina cuando fui a apagar la luz. Estaba tirado en el piso. Quería hablar, pero no podía hablar”, explicó la mujer.
“Está muy mal. Está en terapia intensiva, con respirador. No lo puedo ver, no me lo permiten. Está estable, está ahí. Hay que esperar. Fue terrible. Llamaba a la ambulancia, tardó media hora. Pero es entendible, porque no daban abasto con todos los jóvenes que venían uno por uno y estaban internados, y en un momento les tuvieron que decir que fueran a otros hospitales. Mi hijo ya estaba con un paro”, dijo.
Ella sospecha que algo extra tenía esa droga por la cantidad de casos en el barrio y porque su hijo consume desde los 14 y esto nunca había pasado.
Beatriz confirmó que su hijo compró la droga en Puerta 8, el asentamiento de Tres de Febrero que hoy fue allanado por la Policía. “Todos van a ese lugar. Yo solo pude ver una bolsita y un papel grande”, señaló.
Mientras tanto, impresentables del Frente de Todos y Juntos por el Cambio aprovechan para continuar con sus discursos de elecciones y grieta, como si nunca hubieran gobernado el país y no tuvieran la posibilidad de modificar leyes o tomar medidas concretas en la lucha contra el crimen organizado.
En las redes también se sumaron para pedir por una nueva ley de salud mental