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Unánime: Hay que ponerle fin a los chat de mamis en WhatsApp

Una pelea por Whatsapp en un "chat de mamis" terminó a los golpes y con un padre internado. Ahora se disparó el debate: ¿Qué hacemos con esos grupos?

“Yo con mamás luchonas no converso”, así le dijo una madre a otra a través de un “chat de mamis” en Whatsapp luego de que la acusaran de mandar al hijo “con mocos” al colegio.

A ese insulto le siguieron muchos más. “Cara de frígida”, “pelotuda del orto” y amenazas de encontrarse para arreglarlo “a las manos” fueron sólo algunas de las cosas que se enviaron a través del infame “chat de mamis”.

Lo que cualquiera pensaría que iba a terminar en un par de audios a los gritos tuvo un final más trágico de lo esperado. La situación continuó en la puerta del colegio en donde las dos mujeres continuaron la pelea.

Sin embargo, no fueron ellas las que se fueron a los golpes.

El esposo de la madre que recibió el primer insulto entró a los gritos a la puerta del colegio y, luego de una breve discusión, se trenzó en una pelea con el abuelo de la familia contraria.

Todo finalizó de la peor manera posible: el padre, un comerciante de 46 años, terminó internado con el ojo izquierdo lesionado. Según informó su esposa, es muy probable que pierda la vista.

Así, por un momento de enojo y pérdida de control, dos hombres se arruinaron la vida.

Nació el debate

A partir del lamentable evento, las personas acudieron a Twitter para criticar -una vez más- a los tan odiados “grupos de mamis”, conocidos por generar más problemas que soluciones.

Y, cómo pasa siempre, las reacciones al evento fueron muy variadas. Hubo personas sensatas que se preocuparon por la la enseñanza que le quedaría a los chicos después de presenciar el momento, otros que estuvieron de acuerdo con la reacción de los padres y un par que justificaron la pelea con el contexto socioeconómico de los involucrados.

La conclusión general que tuvieron los usuarios es que estos grupos de Whatsapp no sirven para nada más que causar problemas ya que los padres los usan más para pelear que para hablar sobre temáticas escolares.

En resumen, tal vez habría que aplicar en los grupos de Whatsapp (en especial a los de “mamis”) la clásica regla de las reuniones familiares: “Ni fútbol, ni religión, ni política”. Y, por las dudas hay que aclarar, nada de agarrarse a las piñas en la puerta del colegio.

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