En los últimos meses, su físico se ha convertido un tema de conversación en medios de comunicación de todo el mundo.
Videos grabados, fotos y apariciones públicas en vivo han generado comentarios sobre su peso.
Ariana (quien es famosa desde muy pequeña gracias al canal infantil Nickelodeon) reconoció que ha tomado antidepresivos, que ha comido poco y que atraviesa un periodo emocional muy duro.
La cantante, de 33 años, atraviesa un momento estelar de su carrera pero no deja de preocupar a sus fans porque se la nota casi raquítica. Se retirará temporalmente de la exposición pública después de concluir su última gira y abandonará sus participaciones previstas en musicales de Broadway. La cantante, de 33 años, atraviesa un momento estelar de su carrera pero no deja de preocupar a sus fans porque se la nota casi raquítica. Se retirará temporalmente de la exposición pública después de concluir su última gira y abandonará sus participaciones previstas en musicales de Broadway.
3-Olivia Wilde
La estrella de “Doctor House” se sumó a las famosas cuya apariencia generó comentarios por una aparente pérdida de peso.
La actriz y directora luce en 2026 mucho más delgada que en años anteriores.
Wilde no confirmó que estuviera atravesando algún problema de salud ni explicó públicamente una causa relacionada con su apariencia. Wilde no confirmó que estuviera atravesando algún problema de salud ni explicó públicamente una causa relacionada con su apariencia.
Antes y después de Olivia Wilde
4-Demi Moore
Durante el Festival de Cannes 2026, volvió a estar bajo los reflectores y no lució de la mejor forma.
La actriz utilizó varios vestidos entallados durante el festival, incluyendo un diseño plateado con transparencias y pedrería.
Sus fotografías volvieron a provocar comentarios sobre su figura y su delgadez. Mientras muchos destacan que mantiene una figura muy delgada a los 63 años, otros cuestionan la presión que existe sobre las actrices para conservar una determinada apariencia. Sus fotografías volvieron a provocar comentarios sobre su figura y su delgadez. Mientras muchos destacan que mantiene una figura muy delgada a los 63 años, otros cuestionan la presión que existe sobre las actrices para conservar una determinada apariencia.
5-Jenna Ortega
En el segundo semestre de 2026, la actriz que protagoniza “Merlina” luce considerablemente más delgada.
Ella explicó que cuando era niña y ya actuaba llegó a pasar días de trabajo sin comer ni beber agua.
6-Emilia Attías
La protagonista de Casi Ángeles contó cómo las exigencias de las pasarelas cuando era modelo la llevaron a vivir una situación límite con su cuerpo y la comida.
“Tuve una situación muy fea con dos mujeres grandes que casteaban, era una producción de fotos. Me miraron con cara de asco y me dijeron ‘¿para qué viniste?’ Como diciendo: ‘No te da el cuerpo’”.
La ex del Turco Naim reconoció que, aunque intentó no dejarse afectar por los comentarios, la presión del ambiente la llevó a tomar decisiones peligrosas:
“Yo tenía que responder a las exigencias de ese medio y bajar cinco kilos. Me hicieron creer que para trabajar en el medio y tener éxito, la tarea en mi cabeza de 14 años era bajar de peso”.
La actriz contó que terminó bajando más de lo que le pedían: “No solo bajé esos 5, bajé 7 kilos. Estaba superflaca y no estaba saludable. A mí no me gustaba estar así, pero era lo que el medio me exigía. Fue muy feo y mi familia se asustó”. La actriz contó que terminó bajando más de lo que le pedían: “No solo bajé esos 5, bajé 7 kilos. Estaba superflaca y no estaba saludable. A mí no me gustaba estar así, pero era lo que el medio me exigía. Fue muy feo y mi familia se asustó”.
Por entonces, la nutricionista la miró y le dijo: ‘Tenés anorexia’ ”. Ese diagnóstico la obligó a mirarse de otra manera:
“Cuando me pesa, tengo un espejo enfrente mío por primera vez. Ahí me vi hecha un esqueleto y me dio miedo. Vi todos los huesos sobresalidos”.
7-Taylor Swift
En su documental Miss Americana, confesó que no le gustaba ver fotografías propias porque le afectaba si su vientre se marcaba o la gente comentaba que estaba embarazada:
“Eso provocaba que pasara hambre y dejara de comer. Pensaba que era normal eso de no comer porque hago mucho deporte. Pero, lo cierto es que no comía”.
Taylor también mencionó lo difícil que es aceptar la verdad:
“No admites tener un trastorno alimentario, pero haces una lista de todo lo que comes en un día y sabes que no está bien ingerir tan poco nutrientes”.