“Yo no soy la persona más importante de Brasil, así como Trump no es la persona más importante del mundo, como él mismo dijo. La persona más importante es Dios”, dijo el presidente Bolsonaro desde el Planalto, casa de gobierno en Brasil. En esa frase no solamente se distanció de su ídolo del norte sino que también siguió haciendo campaña trayendo la importancia de Dios al escenario político de Brasil. Aunque lo curioso es que hasta el miércoles Bolsonaro aseguraba que esperaba que su amigo sea reelecto.
De acuerdo con los medios brasileños, sus ministros más cercanos le aconsejaron que desde ahora mantenga una posición neutral. La realidad es que sea como sea, el presidente Bolsonaro tendrá que reestablecer las relaciones con el gobierno norteamericano, tanto si es Joe Biden o finalmente otro gobierno de Donald Trump. Si Trump triunfa el proceso no será traumático teniendo en cuenta que ambos comparten la misma línea política. Pero si es el turno de Biden, como todo indica, se verá obligado a hacerlo también ya que Brasil es la primera economía en América Latina y Estados Unidos lo es en el mundo.
“La izquierda está bien organizada a nivel mundial. Por eso es importante acompañar las elecciones. Lo que sucede allá, puede repetirse aquí”, explicó el hijo del presidente, Eduardo Bolsonaro en su cuenta de Twitter que como fanático de Donald Trump se sumó a las acusaciones de fraude en Estados Unidos. Recordemos que el senador e hijo de Bolsonaro en un momento estuvo a punto de ser embajador de Brasil en Washington.