En medio del escándalo, por supuesto quien alzó la voz fue el mandatario, Jair Bolsonaro quien sin dudarlo defendió a las autoridades de Secom y atacó a Folha, una vez más. "Si fue ilegal, lo vemos desde el principio. Pero por lo que he visto hasta ahora, todo es genial, continuará. Excelente profesional, si fuera una mierda como algunos dicen, nadie lo criticaría", explicó el presidente Bolsonaro este jueves.
Claro que además de ser un escándalo más en la historia del gobierno de Bolsonaro, la publicación de Folha es otro episodio más en la guerra con el oficialismo. Tal es así que el presidente negó dar explicaciones más allá de lo puesto anteriormente y ninguneó al periódico diciendo que este no tiene autoridad moral para hablar y preguntar. Aunque sí le dio respuestas a otros medios. Recordemos que el periódico ya fue víctima de la administración cuando Bolsonaro decidió excluir al medio en cuanto a licitaciones gubernamentales para suscribirse a medios de prensa nacionales e internacionales. Aunque luego dio marcha atrás
Bolsonaro también comenzó una guerra contra el grupo Globo, una de las organizaciones periodísticas más grandes del país, ya que el pasado 03/12 decidió prohibirle la entrada a periodistas del periódico O Globo, al intentar ingresar a la conferencia de prensa anterior a la fiesta de fin de año de la gran ciudad turística, Río de Janeiro, que se realiza todos los años y es uno de los mayores eventos del mes.
Aunque el gran problema es que Wajngarten sigue teniendo el 95% de las acciones de la empresa y claro la entidad privada tiene contratos con al menos 5 empresas con las que el gobierno tiene acuerdos, entre ellas las mecionadas anteriormente. Sobretodo teniendo en cuenta que el gasto del gobierno en todas las reuniones alcanzó al menos los $147.000 desde abril de 2019 hasta mediados de enero 2020.