Aunque eso no fue todo ya que en las mismas declaraciones el ex juez y ahora ex ministro acusó al líder de extrema derecha de querer tener el control total de la Policía Federal y los organismos de inteligencia del país teniendo en cuenta que sus hijos, específicamente Flavio quien está enfrentando acusaciones de corrupción. Recordemos que e su momento Moro abandonó una carrera como juez de años y hasta la puso en peligro por la presidencia de Bolsonaro al haber estado al frente de la desviación del juicio de Lava Jato que acabo con el ex presidente, Lula da Silva en prisión por 1 año y medio.
Sin embargo, ahora que esta fuera del gobierno otra vez, muchos se preguntan por el futuro de Moro, teniendo en cuenta que durante todo su tiempo en el cargo mantuvo un índice de aprobación más alto que el presidente. Es por eso que no sería tan descabellado pensarlo como próximo candidato a hacerse cargo del Planalto. Al mismo tiempo algunas hipótesis, incluida la del presidente Bolsonaro, aseguran que Moro irá por un intentó para vengarse del presidente y condenar a sus hijos.
En otras palabras, lo que está haciendo Bolsonaro es crean un enemigo público para utilizar como punto de ataque de aquí en más teniendo en cuenta que u gobierno se desmorona y necesita algo estable. Sobre todo teniendo en cuenta que reiteradas veces Moro se mostró en contra de cualquier posibilidad que lo muestre como candidato presidencia. Aunque es cierto que en momentos de crisis económicas y sanitarias donde la extrema derecha de Bolsonaro no está siendo eficiente, es necesario que aparezca una figura del centro que no solo pueda enfrentarse al presidente sino también a la izquierda.
Por otro lado, sea cuál sea la estrategia del presidente, actualmente está en el ojo de la tormenta ya que hay más de 120.000 casos de Coronavirus y 8.000 fallecidos en todo el país. Aunque eso no es todo porque Bolsonaro parece con menos filtro y tapujos que nunca ya que mientras los organismos de justicia deciden investigarlo, el mismo sigue implementando cambios que molestan y encienden una alarma. Por ejemplo el hecho de que una vez que el nuevo jefe de la Policía Federal asumió el cargo, decidió cambiar al jefe de la Superintendencia de Policía Federal en Río de Janeiro. Ahora el presidente tiene 72 horas para explicar el por qué del movimiento.
Al parecer Moro no está tan equivocado, y el principal objetivo de Bolsonaro es ir tomando de a poco los organismos que están fuera de su poder.