"Los días que siguen, en mi opinión, no son días festivos, son días de lucha, días de intensa batalla contra el virus. La población tiene un papel fundamental en esta batalla. Si demuestra que es posible que las tasas de aislamiento aumenten a valores cerca del 60%, demostrará que podemos revertir esta pelea", explicó el coordinador del Centro de Contingencia en San Paulo, Dimas Covas. El estado es la región más afectada hasta el momento ya que hay 65.995 casos confirmados y 5.000 fallecidos.
Es así que Brasil cada vez está más cerca de parecerse a los Estados Unidos de Donald Trump ya que no solo no logra controlar la pandemia y las consecuencias económicas que vienen con ella sino que su presidente también es lo suficientemente escéptico como para recomendar tomar medicamentos que no está probados por el momento. Por lo menos la Casa Blanca no vio salir a dos Ministros de Salud desde que explotó la pandemia.
Al mismo tiempo, el mandatario brasileño de extrema derecha no solo está hundido en los contextos creados por el COVID-19 sino que también sus conflictos políticos con los legisladores que forman parte de su coalición política y hasta con funcionarios que son o que ahora fueron la mano derecha de Bolsonaro. Uno de estos fue Sergio Moro, el ex juez y ex Ministro de Justicia quien renunció luego de que el presidente intente controlar la Policía Federal y los órganos de inteligencia.
En consecuencia muchos expertos y analistas políticos como Sergio Olimpio Gomes, líder del antiguo partido Partido Social Liberal de Bolsonaro, aseguraron que existen 50% de posibilidades de que el presidente acabe su mandato. "Los votantes de derecha sienten que Bolsonaro los ha decepcionado", dijo Olimpio en una entrevista con Bloomberg News. "El presidente está al filo de la navaja", concluyó teniendo en cuenta que existen cientos de políticos esperando tirarlo abajo con un juicio político cuyas solicitudes ya se encuentran en el Congreso brasileño.
"Una vez que termine el distanciamiento social, tendrá un escenario de hambre y desesperación que puede crear condiciones para un juicio político", explicó Olimpio.