Si bien todos los países del mundo se vieron obligados a tomar este tipo de decisiones lo que causó una recesión a nivel global, las economías de lo gigantes como China y Estados Unidos no esperan contraerse tanto como la de Brasil. "La caída podría alcanzar el 9,1% si hay una segunda ola del virus a medida que el país se reabre", explican desde Bloomberg News, aunque la realidad es que Brasil todavía no logró controlar la primera ola.
Pero ahora volviendo a la decisión de comenzar una investigación por parte de la Corte Suprema, esto termina de marcar el comienzo entre una guerra entre el poder ejecutivo y el judicial. Recordemos que todo comenzó cuando Bolsonaro convocó meses atrás una movilización contra el Congreso y contra los jueces de la corte. La cual de hecho ocurrió en medio de la pandemia y fue multitudinaria. Aunque la tensión aumentó cuando el ex juez y ex Ministro de Justicia, Sergio Moro, acusó al presidente de querer interferir la Policía Federal y la agencia de inteligencia.
"Proponer que se cierre la Corte Suprema y el Congreso no está protegido por la libertad de expresión", dijo el juez Luiz Edson Fachin, relator del caso. El caso ya había comenzado en contra de los aliados de Bolsonaro cuando en un allanamiento la policía confiscó teléfonos móviles, computadoras y registros bancario de los empresarios y políticos involucrados en la campaña de difamación que hoy se está investigando.
"Ellos están abusando, a la vista de todos. Han quebrado el sigilo fiscal y bancario de diputados y senadores, algo nunca visto en una democracia por más frágil que esta sea. Está llegando la hora de poner las cosas en su debido lugar", dijo Bolsonaro al respecto de la investigación.