De acuerdo a una investigación realizada por la Universidad de San Pablo y otros centros de investigación, y publicada en el diario O Globo, en el país habría por lo menos 1,2 millones de contagiados teniendo en cuenta que es uno de los territorios con menos cantidad de tests oficiales. Aunque las cifras oficiales aportadas por el gobierno y reflejadas en el centro de monitoreo de la Universidad de Medicina Johns Hopkins, aseguran que hasta el momento existen 80.200 infectados y solamente 5.500 fallecidos.
Al mismo tiempo Bolsonaro sigue incentivando a la población a salir de sus casas y disfrutar es por eso que rechaza los comentarios de científicos, opositores y hasta miembros de su propio partido. En consecuencia, al igual que su homólogo y aliado, Donald Trump, el mandatario brasileño volvió a atacar a la Organización Mundial de la Salud y su director, Tedros Ghebreyesus. Esta vez fue el turno de atacar a la institución a través de las redes sociales por supuestamente incentivar la masturbación.
“Me preguntas cuándo llegaremos a su punto máximo. No lo sé, y nadie lo sabe. Podemos proyectar fechas, pero son solo suposiciones. Cada ubicación tendrá una curva diferente", explicó el nuevo funcionario encargado de la situación sanitaria dejando claro que habrá un punto máximo, todavía más alto del que ya existe. Pero que en consecuenica no se podrá mover ninguna ficha hasta que este llegue: ¿qué se hace mientras tanto?
Cientos empezaron a salir teniendo en cuenta que 10% de los centros comerciales de Brasil se han reabierto en las últimas semanas. "No puedes permanecer cerrado durante tres o cuatro meses", aseguró Glauco Humai, presidente y empresario de la asociación de centros comerciales Abrasce. Lo mismo pasa con muchos otros negocios minoristas que siguen activos y la realidad es que si bien la curva de contagio se está achicando y llegará una erradicación tarde o temprano, nadie sabe cuando. Aunque sería el propio ministro el que tendría que buscar esa información.