En consecuencia del accionar del gobierno y teniendo en cuenta las disposiciones de organismos internacionales como la ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA), quienes aseguraron que es necesario proteger a las poblaciones indígenas no solo debido a que son las más vulnerables en cuanto a servicios públicos pero también a información mediática, el Tribunal Supremo de Brasil alertó al gobierno.
"La medida de protección más efectiva que se debe tomar a favor de tales pueblos es garantizar el aislamiento de la sociedad circundante, a través de barreras o cordones sanitarios que lo impidan, incluyendo con el uso de la fuerza, si es necesario, el acceso de extraños a sus tierras”, escribió el juez Luis Roberto Barroso haciendo referencia a las obligaciones del gobierno y el lugar que tendrían que ocupar las Fuerzas Armadas en la crisis como organismo de asistencia. Además, la ordenanza judicial exige al gobierno que presente un plan en los próximos 30 días.
En tanto, el presidente Bolsonaro que se recupera del coronavirus que le diagnosticaron el pasado martes 07/07, sigue negando el impacto del virus. “Ningún país del mundo ha hecho como Brasil. Preservamos vidas y trabajos sin propagar el pánico, lo que también conduce a la depresión y la muerte”, explicó el mandatario de extrema derecha en su cuenta oficial de Twitter. Aunque al parecer se olvido de los casi 2 millones de contagiados.