Es así que Moro es una de las personas clave en el gobierno brasileño, sin embargo todo parece haberse trastocado cuando Bolsonaro anunció un cambio en la Policía Federal, tensiones que ya habían aparecido el año pasado cuando el presidente comenzó con un cambio en la autoridad de Río de Janeiro y anunciaba que tarde o temprano lo iba a hacer a nivel nacional. Es así que queda claro que el objetivo de Bolsonaro es tener el control total y de primera mano de la Policía Federal, sobretodo teniendo en cuenta que su hijo Flavio está enfrentando acusaciones de corrupción.
Pero para Moro, cuando último ocurrió, fue la gota que rebalsó el vaso. Aunque todavía su renuncia no fue aceptada por el presidente ya que según explicó el periódico brasileño: Folha de Sao Paulo, los Ministros de la Casa Civil y de la Secretaría de Gobierno están concentrados en disuadir a Moro de su decisión, no solo por el hecho de que es una de las pocas personas que hasta el momento seguía firme junto a Bolsonaro sino porque su salida sería un escándalo más en su gobierno.
Tengamos en cuenta que el país sigue hundido en una crisis sanitaria y económica debido al impacto del Coronavirus además de la semana pasada haberse quedado sin el Ministro de Salud que estuvo detrás del plan de ataque al virus, Luiz Henrique Mandetta. El mismo fue reemplazado por Nelson Teich, un oncólogo y empresario oriundo de Río de Janeiro, como el presidente. Al parecer durante esta interna, las tensiones entre Moro y Bolsonaro ya existían porque el primero se había puesto en una posición de defensa de la cuarentena y el cierre parcial de la economía.