El espectáculo que quiso montar Modi para recibir a Trump y ganar terreno en la política internacional a tal nivel de que el mandatario estadounidense reconozca a India como una potencia, se vio truncado por otra ola de protestas que estalló en el norte de la ciudad. Este es otro episodio más de las protestas contra la ley promulgada que estableció una vía rápida a la ciudadanía para los inmigrantes de todas las religiones principales, excepto el Islam. En otras palabras: ningún musulmán será recibido en India.
Esta es otra de las pruebas del nacionalismo que propone Modi en su plan de gobierno. Lo que sucedió este martes no solo fueron protestas antigubernamentales, sino que también se dio un enfrentamiento entre musulmanes e hindúes. Aunque mientras tanto, el presidente Trump agradece a Modi en su discurso por haber "trabajado tan duro por la libertad religiosa". "Quiero dejar eso a la India y espero que tomen la decisión correcta para la gente", explicó Trump cuando se le preguntó por la ley de ciudadanía.
Si bien la violencia por parte de la policía gubernamental llegó en medio de los enfrentamientos, muchos testimonios de musulmanes hacia periódicos como The New York Times o The Washington Post, aseguran estar asustados de que cuando se vaya Donald Trump la represión sea todavía peor. "Quieren desarraigarnos. Pero no dejaremos que eso suceda. Nacimos aquí, vivimos aquí, este país es tanto nuestro como suyo, y si es necesario, todos moriremos aquí, juntos", explican los manifestantes.
En tanto, los líderes mundiales almorzaron este martes y discutieron los lazos comerciales y el futuro del 5G en India. Por su parte, Trump aseguró que llegaría un acuerdo bilateral importante entre ambas partes, pero no dio detalles sobre el qué ni el cuándo. "Nuestros equipos han avanzado enormemente en un acuerdo comercial integral, y estoy optimista de que podamos llegar a un acuerdo que será de gran importancia para ambos países", explicó el republicano.
Por su parte, no hubo ningún acuerdo ni declaración con respecto al 5G y la futura decisión de India sobre confiar o no en China y su gigante tecnológico, Huawei.