Aunque no solo eso sino que también se comprometió a donar US$ 2000 millones a la ONU y a hacer de un "bien público global" cualquier vacuna a la que llegue China. Claro que detrás de estas declaraciones hay motivos políticos. Pero así como se puso a trabajar en este área también lo está haciendo en Hong Kong. Es así que este lunes en la Legislatura hongkonésa ganó la propuesta de penalizar la falta de respeto al himno chino. Sin embargo eso no fue el motivo de los enfrentamientos en el recinto, sino que Starry Lee,el líder del mayor partido pro Beijing pasó a tener control de la agenda legislativa.
En consecuencia, analistas y políticos están a la espera de las reacciones públicas, tal como ocurrió cuando se aprobó la ley de extradición a China, la cuál dio rienda suelta a las violentas manifestaciones en la ciudad. Aunque al mismo tiempo sigue vigente una ley de distanciamiento social que prohíbe las reuniones entre más de 10 personas, la cuál muchos cuestionan diciendo que es una estrategia del gobierno para evitar las protestas.
Pero ahora volviendo a lo que sucedió dentro del Congreso, muchos legisladores prodemocráticos decidieron utilizar la violencia y con carteles comenzar a romper un muro humano de guardias de seguridad que rodeaban al legislador Lee. El problema detrás de las reacciones es que los defensores de la autonomía de Hong Kong aseguran que la elección de Lee como cabeza de comisión fue ilegítima ya que muchos miembros de la oposición fueron obligados a retirarse de la sala antes de la votación. "Un año después de que todo Hong Kong hubiera quedado traumatizado, no aprendieron nada", dijo el legislador pro-democracia Dennis Kwok.