Sin embargo, lo que muchos se preguntan es: ¿hasta dónde llegará la sed nacionalista de Modi? Recordemos que uno de los objetivos principales de su gobierno es hacer de India un país más fuerte y eso solo ocurriría si es libre de musulmanes, según sus dichos y punto de vista. En otras palabras, Modi busca hacer un estado con única religión, dejando de lado la libertad de culto y las porciones seculares del territorio. En esto tendrá el apoyo de su vecino y presidente de China, Xi Jinping, que ya lo apoyó en Cachemira y es un gran detractor de los musulmanes.
Aunque el otorgamiento de la ciudadanía no es todo, ya que también se anunciaron jornadas de inspección que requerirá que todos los ciudadanos, en realidad de ciertas regiones, muestren su ciudadanía, que de acuerdo a lo que establece la nueva ley, no importa si entraste en el pasado ilegalmente, mientras no seas musulmanes. Además hay que tener en cuenta que India es un territorio rodeado por países de mayoría musulmana y mismo la población india es del 14% entre los 1.300 millones de habitantes de la India.
Si India sigue este camino, los analistas aseguran que el territorio va camino a convertirse en otro Hong Kong, Gran Bretaña o mismo Estados Unidos de Trump, todos países donde gobiernan líderes nacionalistas, excepto en Hong Kong que si bien su presidente no es nacionalista, está controlado por China, la causa principal de sus protestas. El país asiático es el último en estallar en lo que va del 2019 después de Chile, Colombia, Ecuador, Hong Kong, Francia e Irán, entre otros. Esperemos que sea el último.