Entre otras cosas China está encabezando las investigaciones para encontrar la vacuna que pueda contra el COVID-19 y todas sus cepas. Es así que este viernes 24/04 se dio a conocer que en un laboratorio chino: Sinovac Biotech el resultado exitoso de un ensayo para una vacuna contra el coronavirus que fue probada en 8 monos de la variedad macacos rhesus. Y así avanzan los estudios mientras que los países infectados comienzan a reabrir sus economías y levantas las restricciones de cuarentena.
Es aquí donde se presenta otra pregunta más que importante: ¿hasta que punto puede Estados Unidos y Occidente en general, prescindir de China, teniendo en cuenta que es dueña de lo crucial en estos tiempos: los suministros médicos y tal vez una futura vacuna? ¿Qué es más importante: un castigo geopolítico que podría tener graves consecuencias o asegurarse que el avance de la cura de la enfermedad sea parejo y seguro? "El mundo depende de China para la fabricación", dijo a la revista The Atlantic, Willy Shih, profesor de la Harvard Business School.
Desde Occidente todavía no lo decidieron ya que a su forma todos los grandes líderes dieron su opinión dura con respecto a Asia.
Claro que el extremo siempre es Estados Unidos, pero hasta la canciller alemana, Angela Merkel y el presidente francés, Emmanuel Macron, pusieron en dudas algunas situaciones sucedidas en China con respecto a la transparencia de los datos y las formas y el tiempo de acción en Wuhan. "Claramente, sucedieron cosas que no sabemos", explicó el mandatario desde Francia. Aunque desde Europa las críticas fueron más cuidadosas por lo que explicamos anteriormente: en estos momentos China es clave para el continente europeo.
Por otro lado, y más allá de los suministros médicos y el hecho de que actualmente y desde hace tiempo, China este detrás de la mitad de la producción de barbijos y farmaceúticos, Occidente depende de la potencia asiática en muchas otras cosas: textiles, muebles, juguetes, tecnología, entre muchas otras cosas. Recordemos que cuando la guerra comercial entre China y Estados Unidos estaba en su punto más tenso a mediados de 2019 el mundo y los sistemas financieros estaban rogando un acuerdo. "Si realmente quieres seguir ese camino, entonces debes estar preparado para las consecuencias”, explica el profesor de Harvard.
Así es, el mundo inevitablemente va a enfrentar por los próximos años una profunda recesión que se sentirá en todos los sectores y en todos los países. Aunque lo conveniente sería no dificultar la situación al atacar y limitar a la mayor potencia económica del mundo en estos tiempos teniendo en cuenta que como bien explica The Atlantic, China hoy es "el corazón de la fabricación mundial, con cadenas de suministro internas más avanzadas que otros posibles sustitutos". Ningún país en el mundo ya sea Estados Unidos o Alemania puede hacer lo que hoy hace China.
Además, al analizar esta situación tampoco hay que olvidar que China también se vio golpeada por el Coronavirus, su producción se paro durante por lo menos 3 meses y el crecimiento esperado para este año cayo a cifras que no se veían desde tiempo de Mao Zedong y la Revolución Cultural en los 60'. Esta última tendría que ser una preocupación mundial y no solo para el presidente Xi cuyos planes para 2020 se vieron brutalmente interrumpidos por la pandemia, teniendo en cuenta que como mencionamos antes: si cae China cae todo lo demás.