* Recordemos que para ganar la presidencia de USA no hay que ganar la mayor parte de los votos populares sino conseguir al menos 270 de los 538 votos del colegio electoral. En la gran mayoría de los estados, el candidatos que gana el voto popular se lleva todos los electores que provee el estado al colegio electoral.
Mientras más ajustado sea el resultado, más probable será que surjan disputas electorales que pongan en jaque el resultado.
* Recordemos que en Estados Unidos, las elecciones se rigen por leyes estatales y las disputas suelen desrrollarse en los tribunales estatales, explica el portal SwissInfo, donde las campañas se pelean por los recuentos de votos y la validez de las inscripciones de los votantes.
Este año, el protagonismo del voto anticipado, agrega más confusión: cada estado tiene sus propias regulaciones y deadlines para contarlos, explica La Nación.
Muchos estadounidenses creen que pasarán varios días y hasta semanas hasta que se sepa el nombre del ganador.
El asunto podría terminar dirimiéndose en la Corte Suprema.
* Recordemos que en el año 2000, el republicano George W. Bush le ganó a Al Gore por 537 votos de ventaja que obtuvo en el conteo en Florida, que duró 20 días. La batalla pasó de allí a la Corte Suprema que recién, 16 días después, convalidó la victoria republicana.
Es decir, la victoria de una elección se puede terminar jugando en una diferencia de unos cientos de votos en un estado disputado. Este año muchos están hablando de que ese estado podría ser Pensilvania. El deadline para los votos por correo en ese estado es el viernes 6/11. Contar hasta la última boleta llevará más días.
Por otro lado, si bien los demócratas han encabezado hasta ahora la votación anticipada, los republicanos tienen la intención de "inundar" las urnas mañana martes, para que los primeros resultados de la noche arrojen una ventaja en favor del presidente (los votos en las urnas son más fáciles de contar que los que llegan por correo, que representan hasta ahora el 65% del sufragio anticipado).
Trump podría así cantar victoria con los primeros resultados -si lo benefician- y luego denunciar fraude, si con la sumatoria del conteo de los votos por correo, el resultado favorece a Biden.
Si el asunto llegara a desembocar en la Corte Suprema, recordemos que esta está hoy dominada por una mayoría conservadora.
El propio Trump ha colocado un manto de duda sobre el sistema de sufragio anticipado, alegando que el voto por correo predispone al fraude y adelantando que podría no reconocer los resultados.
El domingo, el mandatario insistió en que los resultados de la elección presidencial deben conocerse mañana mismo por la noche. Sin embargo, el presidente negó que vaya a declararse victorioso prematuramente. Sin embargo, Trump asegura que el conteo de votos más allá de la jornada electoral es sensible al fraude.
"La elección debería terminar el 3/11, no semanas después", tuiteó el presidente.
"La batalla turbulenta y sin precedentes de recuento de votos en Florida que polarizó a Estados Unidos en el año 2000 y ocasionó que la Corte Suprema tuviera que decidir el resultado de la contienda pronto podría parecer parte de unas elecciones para el consejo estudiantil de una preparatoria al compararla con lo que podría suceder después de las elecciones de noviembre. Imaginemos no una sola Florida, sino decenas de Floridas. No un solo conjunto de demandas, sino una amplia variedad de ellas", escribió en agosto el New York Times.