En Ecuador, el impuesto a la renta para herencias, legados y donaciones va del 5 al 35 % y debe pagarse una sola vez al recibir la herencia, que es cancelada por cada uno de los herederos en función de la parte que recibe.
De acuerdo con el diario local La Hora, según las estadísticas del Servicio de Rentas Internas (SRI), el impuesto sobre las herencias recaudó $ 24.031 millones en 2019 y $ 24.353 millones en 2020. Esos montos no superan el 0,2% de los ingresos tributarios anuales para el Estado.
Luz Andrea Vera, asesora en contabilidad y auditoría citada por el periódico, comentó que ese impuesto ha demostrado ser ineficiente, pero altamente costoso para quienes tienen que pagarlo.
Lasso también afirmó que ya está firmado el decreto para comenzar a desmontar el Impuesto a la Salida de Divisas (ISD). Un mes atrás, el jefe de Estado detalló que se haría por sectores.
El primero en la lista es el aéreo, por lo que se espera que en las próximas horas se publique ese decreto y los pasajes se abaraten un 5%. Desde el sector exportador, el pedido a Lasso es que se priorice la eliminación del ISD en todos los procesos logísticos. Eso permitiría reducir costos e incluso hacer más competitivos a los productos que vendemos en el exterior, detalla La Hora.
Los 100 días de Guillermo Lasso
Ayer (1/9) se cumplieron 100 días desde que Lasso asumió el poder en Ecuador. Y, desde ese momento, se han emitido 180 decretos, lo que representa 50 más que los realizados por del expresidente Lenín Moreno en el mismo periodo.
Actualmente Lasso vive una situación paradójica. Por un lado, alta aprobación en las encuestas; pero casi nulo apoyo de otros sectores políticos. Aunque el programa de vacunación, que era una de sus promesas, avanzó aceleradamente, no todo son vacunas. Cuando termine la pandemia cómo decidirá sobre cuestiones estructurales sin consensos con otros sectores.
A corto y mediano plazo, la única salida que tiene Lasso es comenzar a abrir reales espacios de diálogo para aprobar las múltiples leyes que se tiene en carpeta.
El mayor riesgo de no generar apoyos sociales es que lleguen leyes debilitadas a la Asamblea y, en la desesperación por concretar las propuestas, se caiga en la ya vista perversión del sistema político y se repitan casos como acuerdos bajo la mesa, votos a cambio de hospitales o puestos, entre otros, vistos en la Asamblea anterior.
Lasso es consciente de esto, por eso, durante una entrevista con un medio de televisión reconoció que se debe actuar de manera paulatina.