ver más

Cuando la impunidad y las balas vigilan el periodismo regional

Parálisis judicial en Perú y terror de las FARC en Colombia: crímenes contra periodistas exponen ausencia de Estado y desprecio por el periodismo libre

El ejercicio del periodismo en América Latina atraviesa un panorama marcado por violencia sistemática que busca apagar las voces disidentes y privar a la ciudadanía de información plural, según La República. Perú y Colombia ante el mismo flagelo: "la total vulnerabilidad de los reporteros regionales y la impunidad con la que operan las organizaciones criminales y los poderes fácticos".

Por un lado, desde la perspectiva institucional y global, la presidenta de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), Zuliana Lainez, advierte en una entrevista con La República sobre el trágico panorama que enfrentan las provincias peruanas. Por el otro, la crónica policial de la revista Semana ilustra la crudeza de esta amenaza en suelo colombiano con la captura de Jhon Edison Chala, alias "Chalá", cabecilla de las disidencias de las FARC y presunto homicida del periodista Mateo Pérez. Ambos relatos se cruzan en un punto de dolorosa claridad conceptual: los reporteros de las regiones profundas están completamente solos.

image (42)

Zuliana Lainez, presidenta de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), denunció la total desprotección y el abandono estatal que sufren los reporteros que trabajan en las regiones del interior. "Creen que el periodismo desaparecerá matando a sus cultores"

La impunidad como garantía para los asesinos

"Quienes mandan a matar periodistas saben que no les va a pasar nada", afirma con crudeza Zuliana Lainez.

La líder gremial expone cómo la inacción del Estado peruano perpetúa el peligro para quienes ejercen el oficio en las provincias. Casos como los homicidios de Gastón Medina, Raúl Célis, Fernando Núñez y Mitzar Castillejos permanecen estancados en los despachos judiciales. La falta de equipos especializados y la desidia de las autoridades llegan al extremo absurdo de exigirle a los propios familiares de las víctimas que consigan las cámaras de seguridad de las escenas del crimen.

Para Lainez, el problema no es solo la violencia material de los sicarios, sino la red de protección política y la ineficacia de los operadores de justicia. Mientras el sicariato avanza, quienes financian y ordenan las ejecuciones permanecen en las sombras o, peor aún, terminan amparados bajo cargos públicos y escaños parlamentarios.

Las FARC, el terror en el territorio y el caso "Chalá"

Esa misma certeza de impunidad y poder que denuncia Lainez en el plano institucional es la que ejercía de forma violenta alias "Chalá" en el municipio de Briceño, Antioquia. El informe de Semana detalla cómo este cabecilla de las disidencias de las FARC no solo estremeció a Colombia con la desaparición y asesinato del periodista Mateo Pérez el pasado 7 de mayo, sino que mantenía bajo un régimen de terror a toda la población civil, publicó Semana.

A través de amedrentamientos por WhatsApp y amenazas directas de bombardeos con drones con explosivos, este criminal encarnaba el perfil de los victimarios a los que hace referencia la presidenta de la FIP: actores violentos que controlan las economías ilegales de los territorios y ven en la prensa independiente un enemigo directo al que hay que eliminar.

A diferencia de la parálisis judicial que afecta a los casos peruanos, la presión mediática y una millonaria recompensa de 300 millones de pesos permitieron a la Policía colombiana interceptar a "Chalá" en Tolima mientras intentaba escapar para asumir el control de otra estructura armada en Huila.

Periodismo: Un oficio bajo fuego en el interior de América Latina

Al cruzar ambos escenarios, se vuelve evidente que el periodismo regional comparte los mismos riesgos, hable el idioma que hable o habite el país que habite. Los contextos locales cambian, pero la matriz del problema es idéntica: la periferia es una zona de descarte para la seguridad de los comunicadores.

Tanto las reflexiones políticas de Lainez como la caída de "Chalá" demuestran que, frente a un ecosistema de medios nacionales concentrados en los grandes centros urbanos, son los periodistas locales —aquellos que cubren la corrupción municipal, el avance del narcotráfico y el desamparo social— quienes pagan con su vida el costo de la verdad.

La detención de un autor material en Colombia es un paso necesario, pero la desprotección estructural y la falta de condenas firmes a los autores intelectuales siguen dándole la razón a la advertencia gremial: mientras el Estado no garantice justicia plena, silenciar a la prensa seguirá saliendo gratis.

Más noticias en Urgente24

Conmoción en Boca por la decisión de Riquelme con Cavani: "Primera vez"

Escándalo y pelea en la Selección Argentina: "Hay un Cortocircuito"

Duró poco: El Trece le soltó la mano a un programa que arrancó con ilusión

El pendrive mágico de Adorni: La sitcom que contó su misma historia... antes que él

Ancelotti confirmó la peor noticia sobre Neymar: Llora Brasil y el Mundial

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo