Según especulan en La Nación, no sólo serán citados Pagni sino también el secretario de redacción en ese momento o las autoridades máximas.
Pagni, a su vez, respondió a la vicepresidente Cristina Fernández con una nueva columna de opinión:
"Como se comentó este lunes en el programa televisivo Odisea Argentina, LA NACION comenzó a elaborar un relevamiento sobre el estado de las causas por corrupción que se seguían en los juzgados de Comodoro Py. Fue parte de una cobertura más amplia y sistemática a través de la cual este diario viene dando cuenta, desde hace años, del deterioro de la Justicia Federal. Es decir, del fenómeno que ahora ocupa al Presidente.
El resultado de ese trabajo fueron dos notas que se publicaron el domingo 3 de abril de 2016. Una con el título "Los jueces federales recobran su centralidad", y la otra como "Comodoro Py, uno por uno". Para realizarlas, los periodistas formularon consultas en los juzgados. Esas consultas despertaron en los magistrados la preocupación de que quedara expuesta su inacción de tantos años. En este contexto, se precipitó la captura del exsecretario de Transporte, Ricardo Jaime, en una causa por la compra de material ferroviario a España y Portugal, que seguía el juez Julián Ercolini.
La prisión preventiva de Jaime fue muy poco ortodoxa. Se dispuso cuando todavía no se le había tomado declaración indagatoria. Cuando ya tenía un pasaje comprado para presentarse en otra causa tres días después. Y, lo más curioso, se ejecutó un sábado. Es posible que para que saliera en los diarios el domingo, compensando un informe que daba a entender que el Poder Judicial estaba paralizado.
La señora de Kirchner emitió un tuit diciendo que "un conocido periodista acaba de 'informarnos' (claro que cuatro años después) que en el año 2016 el diario La Nación estuvo a punto de dedicar una tapa de domingo a los jueces de Comodoro Py que no habían 'perseguido' a funcionarios de nuestros gobiernos".
Es evidente que nadie ayudó a la vicepresidenta a precisar la información. Una simple búsqueda en la web de LA NACION le haría notar que las notas se publicaron. Lo que se afirmó el lunes fue que "cuando estaban a punto de publicarse" los jueces reaccionaron. No que no se habían publicado. De leer el texto, también podría advertir que allí se describía un estado de cosas, sin reclamar acción judicial alguna. Menos todavía la captura de nadie, como ayer publicaron, por mala fe o haraganería, periodistas abocados a la propaganda oficialista. Lo que hizo LA NACION fue consignar en qué estado estaban las investigaciones sobre los funcionarios de ella y de su esposo. Es raro el punto de vista de la vicepresidenta. Si ella y sus subordinados y amigos estaban tan seguros de su inocencia, deberían haber sido los primeros en reclamar la celeridad de los procedimientos.
No hace falta justificar la legitimidad periodística de aquella publicación de 2016. Por ejemplo: el día de la captura, el expediente sobre Jaime llevaba ya tres años sin que siquiera se lo llame a declarar. Estaba acusado de imponer, para la compra de material ferroviario, una sociedad intermediaria, presidida por un jubilado de 86 años, que se llevaría el 25% del monto del contrato. Otro caso: cuando revoleó 9 millones de dólares tras los muros de un convento, el exsecretario de Obras Públicas de la señora de Kirchner, José López, ya llevaba 8 años con una causa abierta por enriquecimiento ilícito. Ocho años en los que, si se sigue el criterio de la vicepresidenta, los jueces hicieron lo correcto: no lo "persiguieron". Hernán Capaccioli recaudó dinero de droguerías ligadas al tráfico de efedrina para financiar la campaña de Cristina Kirchner del año 2007. Pero el juez Ariel Lijo, cuyo hermano Alfredo fue el principal gestor judicial de Julio De Vido, en un acto que para la señora de Kirchner habría sido persecutorio, lo llamó a declaración indagatoria nueve años después. El sindicalista Omar Suárez tenía un expediente abierto desde hacía 5 años cuando Rodolfo Canicoba Corral ordenó encarcelarlo.
Más allá de sus incorrecciones informativas, el mensaje que emitió la vicepresidenta es muy relevante. No solo porque es la primera vez que defiende a Ricardo Jaime. Claro que cuatro años después. También porque vuelve a ofrecer su lectura sobre la corrupción. La prensa presiona para que los jueces castiguen a políticos como Jaime y López, o a empresarios como Báez, que pagan el precio de la demonización por haber luchado por la distribución del ingreso".