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Imagen del último tuit de Claudio Chiaruttini, el domingo 13/02/2022.
Los medios
Chiaruttini era muy frontal en sus opiniones, hombre de blancos y negros, habitó varias Redacciones pero todos saben que no alcanza con ser un buen periodista sino que, además, hay que tener paciencia y diplomacia, déficits que lo alejó, a su pesar, del circuito convencional. Pero eso tampoco rindió a Chiaruttini, y él armó su propio sistema de supervivencia y aguantó el chubasco como pudo. Chiaruttini fue un pionero de la multiplataforma, mezclando todo lo que encontraba a su alcance y armando su propio equipo de amigos especializados en temas varios.
Cuando alguien hable de rendirse, debería conocer la historia de semejante personaje, además creativo en sus análisis y con un carisma y espontaneidad que tendría que haber obtenido mejor calidad de difusión.
La pandemia y la larga cuarentena fueron desafíos enormes para él, no sólo como paciente de riesgo sino también por el arribo de la diabetes, que se sumó a la insuficiencia cardiovascular y a los problemas respiratorios. Nunca fue fácil la vida de Chiaruttini, desde la muerte autoinfligida de su madre cuando él era joven al largo proceso de reconstrucción de la relación con su padre, que logró concretarla poco antes de quedar tendido en la primera larga internación. Y él estaba dispuesto a batallar una vez más, según me confesó en el teléfono como bajando los dicebeles al drama.
En un principio él no quería aceptar la idea de la diálisis permanente pero la propia enfermedad lo obligó a reconocerlo en forma impiadosa. A veces uno quiere una tregua pero ¿cómo se hace para conseguir ese tiempo neutro?
La pregunta inevitable es ¿de qué murió Chiaruttini? Sin duda una sumatoria de dificultades físicas en un cuerpo ya muy desgastado, que no podía acompañar el desafío que le imponía la voluntad de Claudio. Porque la voluntad de vivir jamás cesó. Le faltaba un cuerpo que respaldara esas ganas. Así llegó al Argerich, donde no pudieron tener un diagnóstico 'de movida' porque el paciente arrastraba un torrente de complicaciones. Aún así, tuvo tiempo de hacer su última aparición el domingo, para decir que como ser humano él seguía de pie y que hasta que el corazón dejara de latir, seguiría intentando aferrarse a la vida, con pasión, tal como siempre.
Sin Saco Y Sin Corbata 13/02/2022