Y también sobre su tiempo porque no le queda tanto, destaca el comentario de Poscua publicado en Instagram.
Esta tragicomedia podría haber sido una película solemne sobre la vejez, la salud mental, los conflictos familiares.
Pero tiene humor negro de los filosos, momentos bastante delirantes y en el medio mete preguntas enormes, por ejemplo, quién determina qué comportamiento es razonable para cada edad.
Envejecer como quiere
Hay algo maravilloso en el conflicto de la película y es que no sea que alguien está envejeciendo sino que los demás no saben qué hacer con una mujer que envejece como se le antoja.
Es la historia de una mujer de 83 años, que tiene mucha plata, una vida bastante excéntrica y dos hijas que la quieren internar en una clínica psiquiátrica para controlar sus comportamientos excéntricos.
Ellas consideran que su madre ya no está en condiciones de manejarse sola, pero Marta quiere seguir haciendo con su vida y con su plata lo que se le antoje: regala cosas, financia artistas, sale, toma, hace fiestas y gasta fortunas.
Alegaban que su estilo de vida, su independencia y su sexualidad no eran apropiados para su edad, todo bajo un diagnóstico de demencia.
La película explora estas tensiones, mostrando la complejidad de los vínculos familiares y el derecho a la autodeterminación en la vejez.
Y aparece una pregunta bastante sencilla de formular, pero un poco más complicada para responder. ¿Tiene demencia o simplemente está haciendo con su vida y con su plata lo que se le antoja?
La actriz Marilú Marini encarna el papel de Marta Hoffman, la artista octogenaria cuya autonomía fue puesta en tela de juicio por sus hijas.
Fc
Una cosa es cuidar a alguien y otra es decidir por alguien en nombre del cuidado.
Pero parece que la edad también tiene mandatos y un deber ser. Porque a los 20 puede ser impulsiva, pero a los 83 cualquier exceso puede ser considerado un síntoma.
Y sí, quizá Marta esté gastando mal su plata, ¿y entonces qué?
"Conozco gente de 35 años haciendo inversiones en criptomonedas que se llaman Pepecoin y nadie las interna; entonces ¿dónde la vemos?, en Netflix", es la acotación de Poscua.
Cuánto derecho queda sobre la vida propia
Aparece una mujer muy mayor en el centro de una historia, no para despedirse de la vida, sino para discutir cuánto derecho le queda sobre esa vida propia.
"Imaginá que tu madre, que tiene más de 80 años, está un poco de joda y toma decisiones con las que no estás de acuerdo. E imaginá que sos vos la que tiene más de 80 años y tus hijas creen que pueden decirte qué hacer y qué no", desafía.
Una de las creencias más comunes es pensar que por tener cierta edad o algunos olvidos, una persona ya no puede tomar decisiones.
La realidad es que la capacidad de decisión no debe asumirse. Debe ser evaluada por un profesional.
Y algo muy importante es que una persona puede necesitar apoyo en algunas áreas y seguir siendo capaz de decidir sobre muchas otras.
La autonomía también merece protección.
No por ser una persona mayor se pierde la capacidad de decidir y no porque olvide algunas cosas significa que alguien más pueda tomar todas sus decisiones,
La capacidad de decisión debe evaluarse no asumirse. Existen profesionales y procesos para determinarlo, cada decisión debe analizarse por separado.
Puede necesitar ayuda en algunas áreas y seguir decidiendo en otras. Siempre que sea posible, la voz del adulto mayor debe estar presente.
Daniel Hendler, además de protagonizarla, es el perito judicial que lleva esto a la película, la dirige, también participó del guión, y el elenco está integrado por Humberto Tortonese,. Julieta Zilberberg, Paula Grispan y Carla Petersen.