Además de Morales, otro jugador agredido fue Nahuel Bustos. Por su parte, el capitán Guido Herrera cuestionó el accionar policial luego del encuentro que se desnaturalizó.
“Son cosas que no van con el fútbol, que ensucian todo esto y es la bronca, pero hay que seguir y pensar en nosotros”, aseguró el arquero en diálogo con El Doce. Antes de retornar a Argentina, tanto Morales como el defensor colombiano Kevin Mantilla fueron apercibidos por la Justicia paulista por “desacato”.
Con el exceso de la fuerza a la orden, el caso disparó el imborrable archivo de la final de la Copa Conmebol Sudamericana 2012, también disputada en el Morumbí. En esa ocasión, Sao Paulo enfrentó a Tigre y la Policía Militar volvió a ser protagonista tras ingresar al vestuario argentino con armas de fuego en el entretiempo.
El incidente, generó la deserción del equipo de Victoria y terminó coronando campeón a Sao Paulo. Ese día, al igual que anoche, también estuvo presente Ruben Botta.
Tigre viajó a Sao Paulo en busca de la hazaña.
Se repite el abuso policial en Sao Paulo.